17/12/12

PASADO NO TAN LEJANO DEL PUERTO DE LA CRUZ


PANORÁMICA A VISTA DE PÁJARO EN EL AÑO 1.945
  
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En la vida existen contradicciones, pero también existen condiciones que nos permiten analizar las distintas formalidades que se nos presenten sorpresivamente. Lo uno permite estudiar los caracteres de lo otro. Nada más satisfactorio que poder discernir las dudas, buscar los supuestos motivos causante del desarreglo o las divergencias mismas. La verdad se halla enfrentándonos a la sin razón cuando le desafiemos y atendamos; o recurrimos a la razón para combatirla con la lógica. Es posible que alguna vez fracasemos en nuestro sondeo, pero habremos intentado mediar o mitigar las asperezas que nos dividían con sus contradicciones posiblemente infundadas.

El torbellino de las sensaciones, causa irrefrenable, es como el vendaval que hasta cambia la fisonomía de las cosas, cuanto más, de los sentimientos, elevándolos a alturas inimaginables, o por el contrario, si los sepulta en el más mísero abismo donde tanto cuesta subir siempre. Esa dificultad es como la noche y cada uno de los días que esperamos un cálido amanecer, penamos…

Por mucho que quisiéramos decir respecto al Puerto de la Cruz, de cómo era nuestro pueblo hace más de medio siglo, palabras si hallaríamos, pero no las precisas, las que transmitieran las bellezas que tratamos de expresar, las imágenes más expresivas jamás inenarrables. Las viviendas amontonadas y siempre dirigidas hacia  la orilla del mar; y al otro lado las ordenadas plataneras y multitud de ellas entre las casas y lugares públicos.

Puerto de la Cruz, aún hoy, siempre ha sido decorado por ingente cantidad de árboles y un abundante verde clorofílico donde plantas y matojos ocupan gran dimensión de su superficie territorial. Y a donde dirijamos la mirada es ver ese color vegetal que tanto anima.

Muchas personas poseían lo que llamaban “el sitio” en las respectivas plantaciones, huertos para la siembra de legumbres, hortalizas, etc.… Además, gañanías con algunas vacas, cabras, conejos, gallinas y otros animales domésticos. Yo siendo un muchacho, aún recuerdo ir con un amigo de mi padre a buscar verduras y huevos al referido “sitio” y, a la vez, ponerles la comida  a los distintos animales.

Los habitantes no eran muchos, todos se conocían, más o menos, aquello parecía una extensa familia. Pueblo agricultor y marinero, a todo esto hay que añadir las dotes que esa gente tenía para comerciar y hacer sus respectivos negocios a la vieja usanza, así le daban vida al municipio y las familias se fortalecían económicamente. Las mercancías entraban y salían como creo nunca más veremos. Los caminos, carreteras, pistas, atajos, senderos, etc., siempre estaban transitados por las célebres carretas tiradas por bueyes y mulas, como habitual medio de transporte de entonces, trasladando los distintos géneros del campo.

La vida es un cúmulo de circunstancias específicas que sumadas dan origen a las estaciones diferentes, encuadradas en épocas circunstanciales, a saber, desde cuando nacimos hasta el final de nuestros días. En función a la evolución y el progreso de los pueblos estos cambian su propia fisonomía y se modernizan convenientemente. Así pues, quién lo vio como fuera ayer y lo palpa hoy notará la gran diferencia.


Celestino González Herreros

celestinogh@teleline.es

16/12/12


ABORDO DE LA NORIA DEL TIEMPO

La magia que guarda el silencio en la bahía impone sobremanera, se percibe, incluso, un halo de tristeza y nostalgia íntimamente unidas al acontecer de pretéritas décadas del tiempo, cuando aquellos viejos marinos luchaban por conservar su autonomía y la amplia libertad de la actividad en sus faenas cotidianas. Había menos limitaciones y el horizonte parecía más amplio dentro de las ilusionadas perspectivas, dentro de las estrecheces económicas del momento. Dicho más sencillamente, eran más dueños de la mar y el entorno pesquero. Entonces, hubo días de capturas copiosas, llegaban las traiñas hasta la bocana de los distintos fondeaderos a tope y el marino arribaba con una clara expresión de contento que difícilmente podía ocultar. Hubo de todo y no todos tuvieron la misma suerte. Lo cierto es, que venían gentes de los municipios vecinos a comprar el pescado; o eran llevados a ellos por las típicas pescadoras y muchas de ellas lo cambiaban por hortalizas, papas y frutas, con lo cual se hacía un intercambio inteligente ya que se traficaba recíprocamente para cubrir en los lapsos de escasez, las primeras necesidades alimentarías. Ese arraigo cultural y socio económico valía para todas las clases sociales y debe ser más antiguo que Matusalén. Asimismo, los merenderos y casas de comida del Puerto de la Cruz, podían ofrecer a sus clientes, gran cantidad de pescado, preparado al gusto del consumidor y con ello proporcionar, a cada cual, la sabrosa degustación previamente apetecida...

Paradójicamente, había menos dinero, pero las gentes no se privaban de comer pescado en cualquiera de sus modalidades culinarias, con papas guisadas en abundancia - no como hoy, que te las cuentan y las sirven en platitos de postre - y el buen vino de aquellas lejanas épocas. ¿Quién no recuerda las tardes en los lugares acostumbrados del Puerto? El barrio La Ranilla, sin ir más lejos, no era necesario salir de nuestro entorno, por doquiera hubo donde pasar un buen rato. Eso sí, los parroquianos nos recogíamos muy pronto y dentro del más estricto orden, aun con los vapores báquicos subidos...

Mientras estoy evocando esos momentos, recuerdo siendo yo muy joven, las tascas atestadas de personas conocidas, siempre en estrecha armonía. Unos cantando en alegres coros, canciones antiguas o las que fueran de actualidad entonces. Acordeones, guitarras y, por supuesto, nuestro popular timple, dándole al ambiente el encanto melodioso de sus notas musicales de la mano de un canario; sin que nadie se molestara por ello, ya que cada cual iba a lo suyo y lo que importaba, fundamentalmente, era pasarlo bien, sin molestar a los demás, y salir del lugar, satisfechos en todos los sentidos. Cada cual, de acuerdo a su presupuesto económico, salía a la calle con lo que podía y a la hora de pagar no había problemas si unos ponían más u otros menos que los demás. Hubo una solidaridad increíble y un concepto cabal de la camaradería. Envidiable, ¿verdad? Tantas veces he pensado, ¡Cuánto disfrutarían nuestros “turistas” hoy día dentro de ese ambiente! No les dejan respirar ni elegir… Todo son intereses creados. Los extranjeros vienen, se va y no han vivido nuestro verdadero ambiente. Si nosotros salimos fuera nos gusta conocer y probar las cosas de ese lugar. Aquí, en Canarias desde que llegan los turistas los secuestran las Agencias de Viaje y las mismas dependencias hoteleras. Comisiones si, libertad no.

También recuerdo, con nostalgia, muchos momentos que ya no tienen actualidad, los que fueran irrepetibles; ni las personas somos iguales, ni existe aquel condicionamiento: época y gentilicio, como si imperara entonces un sentimiento social libre, cuando había ciertas discrepancias políticas y sociales, pero ello no nos impedía, a los ciudadanos de a pie, que disfrutáramos de los momentos de ocio como mejor nos pareciera y sin dejar de respetar el orden público. Aunque estuviéramos todos juntos, y no revueltos, participábamos de la humana ocasión que la vida nos brindaba. Y participábamos en esas tardes portuenses, en las que los más viejos, los que no eran tan maduros y tantos jóvenes, dando riendas sueltas a la ilusión que vivíamos, después de haber cumplido el fatigoso compromiso laboral, cansados de currar, para recuperar la alegría comprometida tantas veces en el cotidiano quehacer...

Recordemos siempre a toda aquella buena gente, con quienes compartíamos lo que tuviéramos donde estuviéramos; y las horas de inenarrables experiencias y acontecimientos, que son, en definitiva, los más hermosos episodios de nuestra historia personal; esas vivencias que, a veces, comentamos entre los pocos amigos que ya quedamos, y que, despiertan entre nosotros un sentimiento especial de ternura, capaz de emocionarnos tremendamente. Esos recuerdos evidencian nuestra condición social inquebrantable.

Hoy, sin hacer grandes esfuerzos, podemos repetir... Buscando ilusionarnos, y sólo íbamos a conseguir convencernos de que será imposible realizarnos como ayer, alegrar el ambiente y participar en el sin nuestra vitalidad; ni hay tales energías ni el éxitos será el mismo. Nos limitaríamos a observar a la hermosa juventud y sonreiríamos con tristeza, ya que no podemos seguirles; y nuestros achaques nos impiden imitarles como en realidad desearíamos.

Los años no perdonan... Ya nuestras miras no son las mismas, pero quedan los recuerdos en los cuales solemos refugiarnos y en nuestra soledad, compañera inseparable y vivimos con aquella lucidez y el encanto de todas las fragancias, del pasado perdido, sin desvirtuar cada momento, lo que aportó a esas vivencias entrañables la ilusión de nuestra juventud y todo lo que en ella disfrutamos; también la efímera infancia y todo aquel bagaje transitorio que dejó huella indeleble en nuestro corazón.




Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                                                                           

15/12/12


TIEMPO DE JUSTA REFLEXIÓN CANARIA

¿Cuál será el misterio de las palabras que fluyen desde la mente, fuente mágica para la inspiración del sentimiento? ¿Qué relación tan extraña guarda con el corazón, que a veces, de tan apasionados influjos, resaltan en ellas esencias cadenciosas que dibujan la imagen de la razón con infinita transparencia?  La voz del alma, guiada por la mente, -diría el poeta- se hizo palabra y esa expresión en una plegaria que quedara a merced del hombre en los caminos de la grata comunicación... La información también nos llega del silencio de las palabras, esa circunstancia que transmiten las brisas "en el deprimente laberinto de la soledad" y que hace ecos... Si logramos asimilarlas y si entendemos ese noble lenguaje, aprendemos a expresar su libre albedrío y las notas musicales de sus aires cuando pasan acariciándonos.

Me duele escuchar los murmullos que de lejos llegan, cuando ya han perdido la gravedad de sus fuerzas y se acercan más apagados, como quién suplica buscando sobrevivir hasta el último instante; buscando auxilio y ternura, como queriendo decir las últimas frases con el más dulce acento, sin arrogancia, pidiendo apoyo moral, justicia humana... También me duele saberles vencidas y no poder ayudarles... A partir de entonces, a las brisas de mi Valle las comprendo mejor y aprendo, incluso, a saber interpretar ese agónico sentimiento. Es una llamada sublime que inspira rabia y ternura.

Con estos pensamientos caminé  por varios  pueblos de nuestra comarca norteña, que ya hacía muchos años no visitaba. Muy pocas cosas, ahora, conocía ya de aquellos bellos lugares campestres, hoy muy cambiados; tanto, que no hallaba nada de lo que buscaba. Los caminos habían desaparecido y las viejas casas del campo, algunas se veían ya ruinosas y destartaladas, convertidas en basureros, algunas. Donde vivieron tantos viejos campesinos que a la tierra le dieron todo su amor y la vida misma. Recordar me es bien fácil; tampoco hace tanto tiempo desde cuando participábamos, altruisticamente, en sus faenas del campo. En la era, trillando el trigo. En las amplias azoteas, desgranando el millo... Reuniendo las manzanas y las ciruelas aparte. ¡Qué hermosos aquellos perales y los almendros en flor blanqueando los bordes de los caminos, como copos de nieve! Recuerdo, con triste emoción, todas aquellas estampas nuestras insuperables, aquellos hombres y mujeres capaces de subsistir en los más inhóspitos rincones de nuestra geografía canaria, porque entendían el lenguaje de nuestras cosas del campo y si le pedían algo a la tierra, ella les daba ese algo a cambio de su valeroso trabajo... Cuando abrían sus surcos, empapados de sudor, yo me quedaba mirándoles con admiración, porque inspiraban ternura y afecto... Qué distinto está todo hoy, esas enormes máquinas destrozando los huertos y arrancando frutales y casas de puro cuajo; me irritan tanto, que no puedo soportarlo y me doy media vuelta desviando mi sufrida mirada sin saber a dónde... y me voy, buscando algo que yo pueda decir, que sea nuestro, como era antes. Sentarme a descansar bajo un castaño florido y ver pasar a los animales de retirada a sus cuadras... Y quedarme dormido bajo el frondoso árbol y soñar con aquellos tiempos, los mejores que el campesino canario recuerda, a pesar de tantas penurias sufridas… Y, ¡que me parta un rayo!, no importa, si ya no voy a poder seguir soñando con mi Valle florido.  Aquel que nos mató el hambre en tantas ocasiones, a pobres y a ricos... Que no se me esconda nadie y hagan por recordar... La carne, la leche, los huevos, las papas, el gofio, las verduras, los frutos aquellos tan olorosos y sabrosos, etc. y muchas veces más, otros tantos etc. Nuestro Valle de La Orotava era el más rico enclave agrícola de Canarias y el más bello de los rincones del Mundo, hoy da pena verlo lleno de cicatrices y agrietadas heridas que no curarán jamás, está mutilado e indefenso, lo estamos dejando morir en manos de cuatro desalmados de aquí y una cuadrilla de sinvergüenzas de otros lugares, que quieren acabar con tan bella imagen para que se nos acabe el cuento de Tenerife, de una vez por todas, y el turismo se vaya a otros lugares. Ellos me entienden y Uds. también. Y que Dios nos perdone por ser tan "incautos" como somos y por no haber sabido defender lo que nos regaló la Naturaleza para que lo defendiéramos siempre, junto con nuestro Teide gigante hasta el final de toda la vida terrenal...



Insistentemente, cabalgan por mi mente, caravanas de tiernas secuencias, e indistintamente, también otras no tan tiernas, respetando las carencias sufridas por las gentes pobres del campo, abocados a padecer con resignación los designios de sus suertes, en épocas difíciles, que con sudor y lágrimas supieron superar; y el duro trabajo  impuesto por sus propias necesidades... La incomprendida clase obrera del campo, a pesar de lo necesaria que era para conservar nuestro ecosistema económico y ambiental, desde todo punto de vista. Porque la tierra necesita de sus férreas manos y su amor incondicional hacia ella, y todos necesitamos la salvadora respuesta de esa noble tierra, para hallar el equilibrio económico de nuestras familias canarias. Cabalgan, sí, hasta diría con acoso, para que diga públicamente lo que mis palabras difícilmente consiguen explicar, por más que lo intente.

Los inclementes momentos que sufren nuestros campos y sus gentes, demandan premura en su tratamiento socio económico, un más serio interés. Pueblo y políticos juntos, hagamos algo en su favor, unamos esfuerzos en pos de una cosecha abundante de conciencias ante los verdaderos problemas canarios, sin ridículos protagonismos. Sin dejarnos engañar como siempre, desde siempre y que no sea para siempre. Hagamos un pueblo más fuerte entre todos los que amamos en verdad a nuestra tierra canaria.

                                                                          




Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es
                                                                                 

13/12/12


POR LOS VALORES QUE HEMOS DESCUIDADO



Un pueblo siempre tiene aquello por lo que haya luchado su gente, y en la medida que cuiden eso, lo conservarán largo tiempo o no. Los objetivos alcanzados demandan mesura en su trato a priori y desde el grado de cultura de sus moradores están orientados sus logros.
                  
En las aulas de la clase está el caldo de cultivo intelectual, pues  todo el recinto que les alberga es el mágico laboratorio de la instrucción pedagógica. La docencia, debe ser administrada con todo rigor y responsabilidad, pero también con cariño hacia el alumnado que en gran parte se siente defraudado debido a la incomprensión de que son objeto por "algunos" de sus educadores; y cuando estos casos se dan son objeto de cómplice ocultación sin preocuparles a los máximos responsables las causas que originan determinados fracasos escolares y hasta universitarios, de que se habla tanto. Actualmente algo no funciona y ahí está el mal del problema. Pero, ¿quién lo investiga? ¿Realmente, existe pleno interés por que los alumnos salgan adelante?, o por el contrario, sí existe el temor de que esos estudiantes vayan a suponer un problema social cuando al finalizar los estudios no encuentren donde trabajar (¿?)
                  
                  
A mi modesto modo de entender, ya debiera irse pensando en el asunto más seriamente.
                  
Hay que generar "de la forma que sea" esos puestos de trabajo, y señalarlos como metas apetecibles, crear ese incentivo moral tan necesario a los hombres y mujeres de hoy y a los de mañana, que la  otra parte de la lucha la librarían ellos más ilusionados, quemándose las pestañas, en el caso de los estudiantes, hasta llegar a alcanzar los objetivos deseados.
                  
Es lógico que produzca un sentimiento negativo oír constantemente la misma cantinela: -¡Y cuando termines qué, mejor dedícate a otra cosa tío, no pierdas el tiempo-! Al final se incrementan los clásicos grupitos de estudiantes (que no estudian ni dejan estudiar...) moralmente fracasados, deambulando por las calles, o "echados" en las plazas públicas, sin saber  ni que hacer, ni de qué hablar... Desorientados, sin incentivos y lo que es peor, sin esperanzas. Señalados como un mal social, cuando sólo han sido víctimas de tantas malas gestiones de los entes públicos inoperantes que ante nos precedieron,  y muchos de los de hoy que más parecen cortados con las mismas tijeras, ya que no demuestran lo contrario,  si es que saben hacerlo (lo de poder, han podido, vaya que sí). Ellos son el resultado de nuestras cómodas posturas e imprevisibles y descalificados cálculos respecto al futuro de esos muchachos, como si siempre (y cómo, con qué) los pudiéramos tener bajo nuestra tutela familiar.
                  
Ante estas perspectivas, en una sociedad como la nuestra, dividida, en la que nadie quiere bajarse del "burro" y ponerse de acuerdo con su oponente para luchar juntos por el bienestar común, no se puede lograr algo positivo, nada más que el fracaso colectivo, que no es ya sólo el estudiantil, sino el desencanto general viendo cómo se pierden los valores humanos y la propia estimación: aquello del poder adquisitivo.., aceptando el mal como una consecuencia de las crisis  económicas de todos los países, y no, como un reflejo inmoral de nuestras debilidades y el egoísmo de ciertos protagonistas que frenan nuestro progreso socio-cultural, y que están llamados a desaparecerse para ir poco a poco construyendo nuestra propia moral y hacer de nuestro entorno un mundo mejor, donde quepamos todos sin envidias ni enfrentamientos banales que sólo han  enturbiado las escasas perspectivas que antes nos dejaron y que no hemos sabido transparentarlas para ver los deseados horizontes que nos anime a seguir adelante en esta agobiante lucha por la subsistencia misma.          

Así como hay profesores de la docencia "buenos y malos", por que no lo vamos a negar, y eso es obvio, en el sentido de que el bueno es consciente y entregado con vocación sacrificada y noble altruismo hacia su alumnado y está haciendo una Patria mejor. El malo por el contrario, aburrido, desinteresado, sin amor hacia nuestras cosas ancestrales ni las tradiciones de nuestros pueblos (que ni las conocen)  y el destino de nuestra  juventud... Esos deben ser relevados por otros iguales a los primeros, por que están destruyendo con sus ineficaz actuación lo más hermoso e importante de una sociedad que quiere progresar al calor de la cultura que se les niega y que será siempre el eje fundamental por sus consecuencias de la nacionalidad de los pueblos, donde se apoyan todos los valores que nos precedieron y que han contribuido a hacer la historia a través de esos indisolubles lazos: entre la cultura y la moral de los hombres.
                  
También a los políticos les tocó lo suyo, que los hay para escoger según las apetencias ideológicas de cada uno, que en muchísimos casos las hay, frívolas y vengativas, que satisfagan el apetito de sus electores, aquéllos que desconocen las leyes del juego... y las mismas doctrinas ideológicas de sus elegidos.
                  
Creo que a todo hombre debe juzgársele por su conducta en la sociedad, eso ante todo; como al buen maestro o al estudiante por su entrega al trabajo y al estudio y en consecuencia por la sana trayectoria de sus aspiraciones. Al ebanista por el amor que pone en su obra. Al poeta por su transparencia lírica. Al campesino, por ese entrañable cariño que da a su tierra junto con el sudor de su frente y la piel de sus manos. Al hombre de la mar por su valentía ante las inclemencias del tiempo, si ese es el que le tocara compartir, para poder llevar el pan a su familia que le espera si regresa su barca a la playa con buena captura (¿?) o simplemente con lo necesario, Al marisquero, o el pescador de caña, hora tras hora... ¡Que también necesitan comprensión! Al profesional de la Medicina, por la ternura y dedicación que muchos ejercen al enfermo y ese celo indescriptiblemente humano que ponen en esa lucha por arrebatárselo a la inminente muerte hasta el último momento de esa débil vida... Todos los hombres tenemos una talla ante los demás que no podemos eludir, y es bueno saberlo, por que siempre, en cualquiera mala situación moral que nos toque vivir, o política, económica, etc., en la que nos encontremos atrapados, podemos mejorar esa situación de la imagen deteriorada por adversos avatares, reconociendo nuestros errores y luchando por hacer mejor las cosas. Que sea la justicia de nuestra propia conciencia la que nos juzgue primero, arrancando con energías inusitadas nuestras propias debilidades y egoísmos... Y a los monstruos agobiantes de la ignorancia, perfeccionando los actos y aquellos conocimientos que antes nos traicionaron, y hacer un trabajo óptimo para  confirmar así, a los demás, qué es en realidad lo que necesitan los pueblos, de los destacados políticos, (dicho por caso) que haberlos los hay, y a la vista están, no necesitan ser presentados y del resto de nuestra sociedad.

                  

Lo malo de todo esto es, que no deben dormirse sobre las hojas verdes de sus flamantes laureles. Lo más difícil de una obra si esta es buena, consiste en conservarla en su pureza y encanto de siempre. Entonces es, cuando más hay que luchar por defenderla y cuando nos falten las fuerzas necesarias para continuar haciéndolo, aceptar el relevo y sin hacer demagógicas y ridículas concesiones. Conservarla limpia e inmaculada como en los primeros días de su creación. Por que llegará el momento que todos los hombres comprendamos mejor los verdaderos valores que hemos descuidado, y juntos miraremos ilusionados cada nuevo amanecer de nuestra sufrida Patria viendo con esperanzas lo que hoy nos parezca imposible.




Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es
                                                                                   











        

11/12/12


AL HOMBRE LO HACEN LAS EXPERIENCIAS SUYAS              

No siempre los ánimos han de estar alicaídos, empero, hay veces que sin pretenderlo, uno se va por derroteros menos incitadores que atraen al subconsciente y arruinan toda acción liberal, sentenciándonos a sufrir cualquier indeseable contrariedad. Nunca sabremos qué nos depara el destino y, ante la duda intuimos aquello que pensamos es mejor para nosotros, más no se puede pedir…Cuando renace la ilusión fulgura la luz que alumbra  los recodos todos del camino y auguramos tiempos mejores y tras el sonriente trayecto nos vamos ilusionados, verdaderamente animosos.

Hoy es un día igual a los demás que con apego hemos vivido… Sólo que esa intuición que tan discretamente presentimos nos alienta considerablemente. Aunque todo lo que aspiramos no vaya a ser para nosotros, los sufridos ciudadanos de tantas tropelías en infortunados momentos; la diana fácil, sabemos movernos para que no nos alcancen los crueles dardos de la incomprensión.
Una vez leí, no recuerdo dónde ni cuando, que las batallas no cuentan, comienzan y se acaban, más siguen repitiéndose hasta que llega la verdadera guerra, la inevitable. Y esa es más cruda, pero termina antes y deja a cada cual en su sitio. Y, consecuentemente, se realizan cambios importantes, los mejores; y el entusiasmo renace, revive la pasión y se comienza desde cero, sin aspavientos inútiles, con lógica y aquel deseo de hallar las simientes de una vida mejor, un horizonte más claro y esperanzador. Entonces nace el verdadero deseo del trabajador, emplear sus brazos… Todo para que no retrocedamos y no volvamos a fracasar.





Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                     

10/12/12


LA ENVIDIA

Envidia n. f.  Padecimiento de una persona porque otra tiene o consigue algo que ella no tiene o no puede conseguir, o deseo de hacer o tener lo mismo que otro tiene.


Hay personas que no lo pueden evitar y no pueden o no saben contener esos prejuicios y se delatan a sí mismo mostrándose como son, siempre tratando de dañar de la forma más hiriente cualquier equivocación u objeción que surgiera por parte de la otra, o sea , la misma persona. Ahora bien, hay formas gramaticales y hasta poéticas cómo decir aquello que no es…, pero puede parecérsele, cambiando sólo el sentido de la misma evidencia. La imaginación juega un papel muy importante en estos menesteres. Por ejemplo, imaginémonos  un sendero o camino inhóspito, árido y pedregoso en un lugar apartado. El hombre tiene la capacidad intelectual, queriendo alegrar el lugar, de darle unas pinceladas poéticas para que no se vea tan aburrido, sombrío y líricamente colocar flores, plantas exóticas, alegrarlo con la presencia de bellas y hermosas mariposas, pájaros revoloteando en distintos sentidos, un eco musical que se oyera a lo lejos, la brisa que acaricia y todas esas cosas que podemos imaginarlas… Ello no quiere decir que el que así lo redacta sea un mentiroso. Eso se llama inspiración poética. Hacer que alguien conciba sentimientos o ideas. Tomar como objeto de inspiración o como punto de partida. Por último, la imaginación n.f. Facultad de inventar seres o acontecimientos no reales. //Idea falsa, ilusión o sospecha sin fundamento real. Ni por imaginación, expresa que ni tan sólo se ha pensado en ejecutar aquello de que se trata. Pasar por la imaginación, acudir algo al pensamiento. Imaginar v. Representarse en la mente la imagen de algo // Idear, inventarse. //Pensar.
Así de desprende del diccionario español los conceptos referidos. Nada es mentiras.

Nosotros, aquellos que nos gusta escribir, indudablemente lo hacemos para, ante todo, complacer a nuestros respetables lectores, sin obviar que entre ellos haya alguno que no tenga la capacidad intelectual que se necesita para poder asimilar el o los entramados que surgen en la escritura, los cambios sintácticos, etc. La mayoría, con un pequeño esfuerzo, si fuera necesario, fácilmente iban a entenderlo todo. Sólo si aparece alguno o algunos “quisquillosos” que siempre andan buscándole las cuatro patas al gato; y por eso, se ridiculizan muchas de las veces.

El hecho de que le pongamos flores, pajaritos, etc., ¿le molestó mucho? No fue esa mi verdadera intención, lo lamento por usted, querido lector. ¿Algún detalle más?
No se complique la vida, ¿acaso no le gustó el aroma que desprenden esas flores?





Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                                                


                                                               .

8/12/12




TENEMOS QUE CAMBIAR LA FORMA DE VER NUESTRO DIFICIL FUTURO


Con el devenir de los años, a través de tantas culturas diferentes asimiladas, hemos aprendido a sopesar esos valiosos recursos. Ya no por nimias intuiciones, por distintos estudios realizados hasta valorar nuestra procedencia; y aceptado ha quedado de que poco nos queda, muy poco de nuestros ascendientes los guanches, quizás la nostálgica y lejana procedencia inicial, antes que nos invadieran los extranjeros de entonces y poco a poco fueran instalándose decididamente atraídos por nuestras específicas cualidades: la luz limpia del cielo, el mar y sus costas y el aire limpio y sano que se respiraba. Si hubiera algo de valor que pudieran llevarse no se hubieran detenido y todavía, barajando el tiempo, estuviéramos aún más invadidos; salvo si consiguen extraer petróleo, aunque más organizados, los éxodos de distintos países  vendrían…. No podríamos evitarles. Si no es así, nos dejarían tranquilos.

Si no me lamento. Más bien hemos de estar agradecidos, al no haber fronteras comunitarias en nuestra Europa Unida, ya no hay que mirar sólo hacia un lugar fijo, nos vendrían de todas partes. Nosotros, los canarios, no sabemos qué vamos hacer, medrar más es imposible, y emigrar, ¿a dónde iríamos?, si peor que nosotros están todos. Tenemos que cambiar la forma de ver nuestro difícil futuro… Veámoslo con optimismo, a pesar de las circunstancias, sin dar un paso atrás. Y también debiéramos aprender a defender lo nuestro con el coraje que siempre lo hicieron nuestros antepasados. Siempre adelante aunque con ello nos cueste la propia vida si fuera necesario, o definitivamente, seguir perdiendo lo poco que nos queda. Y no perdamos cuanto hemos aprendido de tantas culturas diferentes, eso siempre será fundamental.

Todavía hay, innegablemente, gentes que no supieron asimilar, en buen grado, esa influencia cultural tan necesaria para hallar el equilibrio necesario en una sociedad culturizada donde la convivencia se hace más grata comunitariamente. Todavía hay gente que no alcanzó esos importantes niveles, ello por razones obvias, claro está. Nuestras islas son pequeñas y los recursos siempre fueron  muy escasos, con el agravante de estar aisladas por mar y aire; y tan distantes de los distintos continentes. Nuestras posibilidades de transportes, materias primas, y un largo etc., desde tiempo inmemorial nos impidieron alcanzar estadios de progresos definitivos. Siempre hemos estado a expensas de los demás y con nosotros hubo poca solidaridad o consideración, como quieran llamarlo.
Con ese precario ritmo hemos llegado hasta nuestros días, siempre dependientes de los demás y con pocas recompensas… Un bocado delicioso para Marruecos, por ejemplo, que lo tenemos a dos pasos de distancia, pero preferimos esperar más tiempo.

Pienso que nuestra inmovilidad ha sido siempre lo fraccionados que estamos políticamente y profundamente confundidos con aquellos rescoldos que aún quedan vivos y el interés observado en algunos queriendo reavivarlos para abrir aún más la cruel herida que nos dejó nuestra nefasta y estéril guerra civil española, recordando los crímenes sufridos en toda Europa y los cometidos por nosotros luchando hermanos contra hermanos, rivalidades conducidas por las distintas apetencias y rencores personales; y absurdos protagonismos a ver quién vence a quién.

Todavía les parece poco, si los dejan vuelven a provocar otra fraticida guerra, sólo que hoy es distinto y más peligroso.






Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es


7/12/12


 NECESIDAD DE UN HERMANAMIENTO CIVILIZADO
ENTRE TODOS LOS CANARIOS


No es necesario ofuscarnos tanto y si, que abramos bien los ojos, ningún trabajo nos iba a costar ver lo que tenemos delante de nosotros; y si fuéramos capaces de reflexionar, me salgo del montón que no quiere ver los que se está fraguando. Lo que se está haciendo, pese a no haber dineros suficientes, como para desviarnos de nuestras escasas posibilidades… ¡Se hace lo que se puede! Que más vale buena voluntad política, dignidad y amor al pueblo que todo el oro… Cuando hay mucho como para regalar o botarlo de mal manera, las cosas que se emprendan nunca salen mejores que aquellas que se hacen con ilusión y esfuerzos propios. Estéticamente, lo que se ha hecho en Puerto de l Cruz, llámense infraestructuras, grandes obras, o acciones socio culturales, etc., han durado más tiempo en pié, pese a no haber sido “cuidadas” debidamente como es necesario hacerlo, más tiempo y mejor estado de conservación, cuando han participado en ello nuestros sacrificios, algunos recortes y ciertas privaciones para beneficiarnos mañana recreándonos en las obras de nuestros esfuerzos y patentes resultados.

Antes he dicho que me he salido del montón y lo dije sin pretender ofender. El montón son aquellos que no dan ni un palo al agua aunque la tengan delante; y que tienen la lengua muy crecidita. Por favor, no piensen que estoy dorando la píldora política de nuestro Gobierno Local, ¡Dios me libre, ese no es mi estilo! Sólo trato de señalar con estas cortas palabras, esa inyección de optimismo que ha sido aplicada recientemente a nuestra despierta ciudad. Nunca la vi. tan espléndida y sonriente, me expreso como si de una reina se tratara. Intuyo que el entusiasmo que en ella desborda y que estoy sintiendo sea colectivo en toda nuestras gentes. ¿Hay crisis? ¡Sí! Pero nos mantenemos en pié y con la ayuda de todos esta ciudad va a caminar y será muy pronto motor de trabajo. Nuestros políticos están como más ilusionados y hasta han entendido que juntos lograremos que la fuente  de trabajo para muchos, vuelva a ser como una gran empresa que nos beneficiara a todos y Puerto de la Cruz, es muy posible, vuelva a ser competitivo con el resto del mundo y sepa atender la gran demanda que nuestros visitantes hoy nos exigen. Habrá trabajo bien organizado para todos y a esta ciudad marinera arribarán las grandes embarcaciones turísticas, que visitarán luego al resto de nuestras islas, principalmente nuestro Tenerife, cuyos Ayuntamientos, inteligentemente, ya se encargarían de dotar las carencias existentes sin escatimar esfuerzo alguno, ni sacrificios que fueran menester. Dándole a sus respectivos municipios la calidad de vida que las circunstancias ameritan… Olvidémonos de las crisis y hagamos lo que podamos en favor de nuestro inmediato futuro.

Así como mi ciudad arregla sus plazas públicas, sus calles, etc… La pena es, no tener ya funcionando nuestro anhelado y nuevo muelle marítimo comercial, deportivo y pesquero. Esa sería la suerte de todos, foránea y canaria. Puerto de la Cruz necesita de la conciencia de las Nobles Instituciones políticas y gubernamentales, Gobierno Central, nuestro Gobierno de Canarias, Cabildos, etc.

Nuestro Valle de La Orotava podría transformar y elevar sus escasas posibilidades. Si para nosotros tantas puertas se han cerrado, otras tantas ventanas se están abriendo buscando nuestro aire de esperanzas y bienestar.





Celestino González Herreros
http://www.celestino gh.blogspot.com
           celestinogh@teleline.es

4/12/12

NECESIDAD DE UN HERMANAMIENTO CIVILIZADO ENTRE TODOS LOS CANARIOS





No es necesario ofuscarnos tanto y si, que abramos bien los ojos, ningún trabajo nos iba a costar ver lo que tenemos delante de nosotros; y si fuéramos capaces de reflexionar, me salgo del montón que no quiere ver los que se está fraguando. Lo que se está haciendo, pese a no haber dineros suficientes, como para desviarnos de nuestras escasas posibilidades… ¡Se hace lo que se puede! Que más vale buena voluntad política, dignidad y amor al pueblo que todo el oro… Cuando hay mucho como para regalar o botarlo de mal manera, las cosas que se emprendan nunca salen mejores que aquellas que se hacen con ilusión y esfuerzos propios. Estéticamente, lo que se ha hecho en Puerto de l Cruz, llámense infraestructuras, grandes obras, o acciones socio culturales, etc., han durado más tiempo en pié, pese a no haber sido “cuidadas” debidamente como es necesario hacerlo, más tiempo y mejor estado de conservación, cuando han participado en ello nuestros sacrificios, algunos recortes y ciertas privaciones para beneficiarnos mañana recreándonos en las obras de nuestros esfuerzos y patentes resultados.

Antes he dicho que me he salido del montón y lo dije sin pretender ofender. El montón son aquellos que no dan ni un palo al agua aunque la tengan delante; y que tienen la lengua muy crecidita. Por favor, no piensen que estoy dorando la píldora política de nuestro Gobierno Local, ¡Dios me libre, ese no es mi estilo! Sólo trato de señalar con estas cortas palabras, esa inyección de optimismo que ha sido aplicada recientemente a nuestra despierta ciudad. Nunca la vi. tan espléndida y sonriente, me expreso como si de una reina se tratara. Intuyo que el entusiasmo que en ella desborda y que estoy sintiendo sea colectivo en toda nuestras gentes. ¿Hay crisis? ¡Sí! Pero nos mantenemos en pié y con la ayuda de todos esta ciudad va a caminar y será muy pronto motor de trabajo. Nuestros políticos están como más ilusionados y hasta han entendido que juntos lograremos que la fuente  de trabajo para muchos, vuelva a ser como una gran empresa que nos beneficiara a todos y Puerto de la Cruz, es muy posible, vuelva a ser competitivo con el resto del mundo y sepa atender la gran demanda que nuestros visitantes hoy nos exigen. Habrá trabajo bien organizado para todos y a esta ciudad marinera arribarán las grandes embarcaciones turísticas, que visitarán luego al resto de nuestras islas, principalmente nuestro Tenerife, cuyos Ayuntamientos, inteligentemente, ya se encargarían de dotar las carencias existentes sin escatimar esfuerzo alguno, ni sacrificios que fueran menester. Dándole a sus respectivos municipios la calidad de vida que las circunstancias ameritan… Olvidémonos de las crisis y hagamos lo que podamos en favor de nuestro inmediato futuro.


Así como mi ciudad arregla sus plazas públicas, sus calles, etc… La pena es, no tener ya funcionando nuestro anhelado y nuevo muelle marítimo comercial, deportivo y pesquero. Esa sería la suerte de todos, foránea y canaria. Puerto de la Cruz necesita de la conciencia de las Nobles Instituciones políticas y gubernamentales, Gobierno Central, nuestro Gobierno de Canarias, Cabildos, etc.

Nuestro Valle de La Orotava podría transformar y elevar sus escasas posibilidades. Si para nosotros tantas puertas se han cerrado, otras tantas ventanas se están abriendo buscando nuestro aire de esperanzas y bienestar.



Celestino González Herreros
http://www.celestino gh.blogspot.com 

CRUEL IRONIA EL DESTINO DE ALGUNOS VIEJOS


La verdad es otra bien distinta, la triste y conmovedora verdad de una realidad cruda e hiriente. Somos como la naranja en el exprimidor, cuando más maduros y molidos estamos más rápido se nos exprime y nos dejan sin una gota de sumo, prestos a ir a la bolsa de la basura. ¿Cómo debe sentirse una persona mayor cuando le quitan su casa y lo echan a la calle sin tener donde refugiarse, donde comer algo, donde asearse?..Personas acostumbradas a vivir, dentro de sus posibilidades, como seres humanos, no como animales abandonados, viviendo a la intemperie, sin saber si habrá un nuevo amanecer. Imaginémosles enfermos y sin dinero, porque lo que le pagan no les alcanza ni para las farmacias y demás atenciones socio sanitarias. Sin familias, sin amigos, todo un drama… Y en estas fechas que se nos avecinan más, recordando épocas pasadas, cuando los que no tenían nada siempre eran socorridos, a veces por quienes estaban en la misma situación o tenían menos que ellos. Los humanos éramos más solidarios, y es verdad cuando me dicen que antes por poco que tuviéramos podíamos compartir, pero hoy es imposible, exprimidos como estamos…

Cuando gozamos plenamente los encantos de la vida cotidiana, siendo fuertes, sin necesidades imperiosas, teniéndolo todo: el calor de una familia y la comprensión de aquellos miembros que la componen, cuando llegamos así a viejo es como ser afortunados. Mientras la añosa pareja permanece unida, mal o bien, saben salir adelante por sus propios medios; pero cuando uno de los dos falta, si no hay medios económicos suficientes y "resignación cristiana", todo cambia entonces. Se rompe un viejo corazón en mil trozos que se desperdigan para siempre... Y queda un vacío que nadie llena ni comprende mientras no lo esté sufriendo en propia carne. Bien es cierto, de que hay gente mayor con caracteres especiales y saben sobreponerse a esos avatares y situaciones adversas, que luchan hasta el final enfrentándose al dolor, a la soledad...

Y, ¿aquellos más débiles? La verdad es bien distinta, repito, la triste y conmovedora verdad. De antemano, la Sociedad trata de desentenderse de ellos, e incluso, hasta los propios hijos, en muchos de los casos. Y si los viejos han perdido sus facultades síquicas, físicas o sensoriales, ese ser humano está condenado a sufrir todas las ingratitudes y desconsideraciones que la crueldad del hombre pueda propinar. ¡Qué desencanto tan cruel!

Ya estoy temiendo envejecer... Me gustaría irme antes que esa fase de la vida me llegue. Veo con cierto pesimismo y a la vez pánico la dura realidad de esos momentos. Porque llegar a viejo, en esta egoísta y frívola sociedad es un " peligro" de consecuencias irreversibles. La Humanidad ha dejado de pensar que también envejecerá y correrá la misma suerte. Claro, que en mi caso, teniendo la familia más acreedora de confianza, es imposible pensar en tantos atropellos que suele uno imaginarse...

Hay millones y millones de viejos viviendo en nuestro Planeta,  que sufren el señalado desencanto, lo sabemos todos, que mueren en el más desolador abandono, de hambre, de frío y lo que es más triste aún, de pena y tantos desengaños acumulados en los años de sus vidas, cuando comenzaron a fallarles las fuerzas, cuando la vieja máquina dejó de dar sus abundantes beneficios, de cuando el hombre generaba bienestar para los demás.          

Cómo me gustaría, ser lo suficiente inteligente o tener " influencias..." suficientes, para llegar al corazón de la gente y lograr despertar un sentimiento distinto que sea capaz de hacer entender esa triste realidad que sufren las personas ancianas, que sólo esperan cariño y comprensión para luego morir en la creencia de que sí han sido considerados con justicia, " que hemos agradecido siempre cuanto hicieron y lucharon por nosotros", que siempre les hemos respetado. Y que cuando, nosotros lleguemos a viejos, sigamos viviendo ilusionados y no suframos de la indiferencia de los propios familiares, amigos y conocidos. Que nos dejen vivir dignamente hasta el final de nuestros días.

Y, ¿que decimos de esos niños abandonados? Otro problema social del mundo, que también conocemos todos, ¡que los están matando como ratas! por que son muchos e incontrolables... En verdad, uno llega a cansarse de tantas injusticias, parémonos a pensar por un momento, cerremos los ojos, ¿cuántos viejos y cuántos niños están muriendo en este mundo cruel, de hambre, frío y enfermedades? Por las guerras que son las que generan tanta perdición y la deshumanización del hombre, que piensan más en sí que en los demás. Esto no puede continuar así, el hombre desafía a Dios, le provoca constantemente, no le obliguemos tanto.

¿Por qué no se habla más de esto?, ¿por qué no se chilla y se denuncia la triste realidad de esas incongruencias sociales y se lucha por correr de los ojos la tupida venda que ciega a la Humanidad?

¡Cómo me gustaría ser lo suficientemente influyente!, repito. Pero sólo soy un pobre hombre que en estos momentos sufre, como ustedes y nadie sabe cuánto, al sabernos tan poca cosa ante la evidencia, al sabernos tan indefensos.

Creo que sólo Dios podría arreglar todo esto, esta desolación que vive gran parte de la Humanidad... Que baje a la Tierra y nos oriente, que castigue nuestras debilidades, que son la causa de tanta desazón y dolor, por que iremos peor de seguir así.



Celestino González Herreros
        celestinogh@teleline.es





                                                                   

3/12/12


                                LAS NOCHES SENSUALES DE OTOÑO


Las noches sensuales de otoño,
perfumadas con los aromas
del brezal y de las retamas,
sólo invitan al dulce sueño...

Cuando en las tardes otoñales
vas al camino acompañado
del ser que tanto hayas amado,
sonríen los cañaverales.

Aunque nuestro cielo se nuble
y el aire frío nos envuelva
o la pertinaz lluvia vuelva,
habrá un sentimiento noble...

Las noches sensuales de otoño,
cuando la Luna palidece
y entre las nubes desaparece,
son las noches más frías del año.

Luego, si la noche se enciende,
 suele llorar cada estrella...
cuando la Luna está más bella,
por eso en silencio se esconde.

El sapo canta en el lodazal...
cuando el gallo en la madrugada,
hiere toda paz de mi amada
turbando la somnolencia otoñal.

Cuando el viento al platanal quiebra
desordenando su ropaje
y la lluvia se hace salvaje,
 la noche parece más negra.

En cambio el amor no oscurece,
crece,  con los claros de Luna,
que, como la buena fortuna,
en otoño a veces se agradece..

*****


Celestino González Herreros
          celestinogh@.teleline.es









1/12/12


HASTA LAS MISMAS SOMBRAS TRANSMITEN SU LENGUAJE DE AMOR…


Hasta que el rústico reloj de la vida no deje de andar estaremos aferrados a cuantos motivos existen a nuestro alrededor, que todo cuanto Dios ha creado llama poderosamente, no sólo la atención material y rutinaria, aprendemos a valorar, aunque nunca en su exacta medida, el valor intrínsico de esa materia y sus mensajes divinos, si no prestamos más interés e intuimos su divinidad… El valor de la Creación es tan inmenso e inconmensurable que no hay mente humana capaz de estructurar y mucho menos, imitarlo.

La vida de una flor, si no se le da los cuidados que necesita, acabamos viéndola morir. Reconstruirla jamás sabremos hacerlo, ni podemos, sólo ver su final. Y otras flores habrán, nunca se acabarán, mas, cuidémoslas o no, siempre morirán; e igual quedan más que nos llamen la atención con la misma devoción.

Nuestro Mundo es como un jardín sensiblemente hermoseado y multicolor, caben en el las más variadas especies, debidamente organizado y como todo en nuestra vida se alimenta de amor, de la tierna contemplación que le brindemos y el cuidado que nos exigen…

Nuestros semejantes son como esas sensibles flores, si queremos conservarles y tenerles largamente sólo alimentándolas de igual manera tendremos flores en casa mucho tiempo… Ellas jamás será menos para cada uno de nosotros, que nunca les falte eso que tan sutilmente nos piden, amor.



Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es