11/12/12


AL HOMBRE LO HACEN LAS EXPERIENCIAS SUYAS              

No siempre los ánimos han de estar alicaídos, empero, hay veces que sin pretenderlo, uno se va por derroteros menos incitadores que atraen al subconsciente y arruinan toda acción liberal, sentenciándonos a sufrir cualquier indeseable contrariedad. Nunca sabremos qué nos depara el destino y, ante la duda intuimos aquello que pensamos es mejor para nosotros, más no se puede pedir…Cuando renace la ilusión fulgura la luz que alumbra  los recodos todos del camino y auguramos tiempos mejores y tras el sonriente trayecto nos vamos ilusionados, verdaderamente animosos.

Hoy es un día igual a los demás que con apego hemos vivido… Sólo que esa intuición que tan discretamente presentimos nos alienta considerablemente. Aunque todo lo que aspiramos no vaya a ser para nosotros, los sufridos ciudadanos de tantas tropelías en infortunados momentos; la diana fácil, sabemos movernos para que no nos alcancen los crueles dardos de la incomprensión.
Una vez leí, no recuerdo dónde ni cuando, que las batallas no cuentan, comienzan y se acaban, más siguen repitiéndose hasta que llega la verdadera guerra, la inevitable. Y esa es más cruda, pero termina antes y deja a cada cual en su sitio. Y, consecuentemente, se realizan cambios importantes, los mejores; y el entusiasmo renace, revive la pasión y se comienza desde cero, sin aspavientos inútiles, con lógica y aquel deseo de hallar las simientes de una vida mejor, un horizonte más claro y esperanzador. Entonces nace el verdadero deseo del trabajador, emplear sus brazos… Todo para que no retrocedamos y no volvamos a fracasar.





Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                     

10/12/12


LA ENVIDIA

Envidia n. f.  Padecimiento de una persona porque otra tiene o consigue algo que ella no tiene o no puede conseguir, o deseo de hacer o tener lo mismo que otro tiene.


Hay personas que no lo pueden evitar y no pueden o no saben contener esos prejuicios y se delatan a sí mismo mostrándose como son, siempre tratando de dañar de la forma más hiriente cualquier equivocación u objeción que surgiera por parte de la otra, o sea , la misma persona. Ahora bien, hay formas gramaticales y hasta poéticas cómo decir aquello que no es…, pero puede parecérsele, cambiando sólo el sentido de la misma evidencia. La imaginación juega un papel muy importante en estos menesteres. Por ejemplo, imaginémonos  un sendero o camino inhóspito, árido y pedregoso en un lugar apartado. El hombre tiene la capacidad intelectual, queriendo alegrar el lugar, de darle unas pinceladas poéticas para que no se vea tan aburrido, sombrío y líricamente colocar flores, plantas exóticas, alegrarlo con la presencia de bellas y hermosas mariposas, pájaros revoloteando en distintos sentidos, un eco musical que se oyera a lo lejos, la brisa que acaricia y todas esas cosas que podemos imaginarlas… Ello no quiere decir que el que así lo redacta sea un mentiroso. Eso se llama inspiración poética. Hacer que alguien conciba sentimientos o ideas. Tomar como objeto de inspiración o como punto de partida. Por último, la imaginación n.f. Facultad de inventar seres o acontecimientos no reales. //Idea falsa, ilusión o sospecha sin fundamento real. Ni por imaginación, expresa que ni tan sólo se ha pensado en ejecutar aquello de que se trata. Pasar por la imaginación, acudir algo al pensamiento. Imaginar v. Representarse en la mente la imagen de algo // Idear, inventarse. //Pensar.
Así de desprende del diccionario español los conceptos referidos. Nada es mentiras.

Nosotros, aquellos que nos gusta escribir, indudablemente lo hacemos para, ante todo, complacer a nuestros respetables lectores, sin obviar que entre ellos haya alguno que no tenga la capacidad intelectual que se necesita para poder asimilar el o los entramados que surgen en la escritura, los cambios sintácticos, etc. La mayoría, con un pequeño esfuerzo, si fuera necesario, fácilmente iban a entenderlo todo. Sólo si aparece alguno o algunos “quisquillosos” que siempre andan buscándole las cuatro patas al gato; y por eso, se ridiculizan muchas de las veces.

El hecho de que le pongamos flores, pajaritos, etc., ¿le molestó mucho? No fue esa mi verdadera intención, lo lamento por usted, querido lector. ¿Algún detalle más?
No se complique la vida, ¿acaso no le gustó el aroma que desprenden esas flores?





Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                                                


                                                               .

8/12/12




TENEMOS QUE CAMBIAR LA FORMA DE VER NUESTRO DIFICIL FUTURO


Con el devenir de los años, a través de tantas culturas diferentes asimiladas, hemos aprendido a sopesar esos valiosos recursos. Ya no por nimias intuiciones, por distintos estudios realizados hasta valorar nuestra procedencia; y aceptado ha quedado de que poco nos queda, muy poco de nuestros ascendientes los guanches, quizás la nostálgica y lejana procedencia inicial, antes que nos invadieran los extranjeros de entonces y poco a poco fueran instalándose decididamente atraídos por nuestras específicas cualidades: la luz limpia del cielo, el mar y sus costas y el aire limpio y sano que se respiraba. Si hubiera algo de valor que pudieran llevarse no se hubieran detenido y todavía, barajando el tiempo, estuviéramos aún más invadidos; salvo si consiguen extraer petróleo, aunque más organizados, los éxodos de distintos países  vendrían…. No podríamos evitarles. Si no es así, nos dejarían tranquilos.

Si no me lamento. Más bien hemos de estar agradecidos, al no haber fronteras comunitarias en nuestra Europa Unida, ya no hay que mirar sólo hacia un lugar fijo, nos vendrían de todas partes. Nosotros, los canarios, no sabemos qué vamos hacer, medrar más es imposible, y emigrar, ¿a dónde iríamos?, si peor que nosotros están todos. Tenemos que cambiar la forma de ver nuestro difícil futuro… Veámoslo con optimismo, a pesar de las circunstancias, sin dar un paso atrás. Y también debiéramos aprender a defender lo nuestro con el coraje que siempre lo hicieron nuestros antepasados. Siempre adelante aunque con ello nos cueste la propia vida si fuera necesario, o definitivamente, seguir perdiendo lo poco que nos queda. Y no perdamos cuanto hemos aprendido de tantas culturas diferentes, eso siempre será fundamental.

Todavía hay, innegablemente, gentes que no supieron asimilar, en buen grado, esa influencia cultural tan necesaria para hallar el equilibrio necesario en una sociedad culturizada donde la convivencia se hace más grata comunitariamente. Todavía hay gente que no alcanzó esos importantes niveles, ello por razones obvias, claro está. Nuestras islas son pequeñas y los recursos siempre fueron  muy escasos, con el agravante de estar aisladas por mar y aire; y tan distantes de los distintos continentes. Nuestras posibilidades de transportes, materias primas, y un largo etc., desde tiempo inmemorial nos impidieron alcanzar estadios de progresos definitivos. Siempre hemos estado a expensas de los demás y con nosotros hubo poca solidaridad o consideración, como quieran llamarlo.
Con ese precario ritmo hemos llegado hasta nuestros días, siempre dependientes de los demás y con pocas recompensas… Un bocado delicioso para Marruecos, por ejemplo, que lo tenemos a dos pasos de distancia, pero preferimos esperar más tiempo.

Pienso que nuestra inmovilidad ha sido siempre lo fraccionados que estamos políticamente y profundamente confundidos con aquellos rescoldos que aún quedan vivos y el interés observado en algunos queriendo reavivarlos para abrir aún más la cruel herida que nos dejó nuestra nefasta y estéril guerra civil española, recordando los crímenes sufridos en toda Europa y los cometidos por nosotros luchando hermanos contra hermanos, rivalidades conducidas por las distintas apetencias y rencores personales; y absurdos protagonismos a ver quién vence a quién.

Todavía les parece poco, si los dejan vuelven a provocar otra fraticida guerra, sólo que hoy es distinto y más peligroso.






Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es


7/12/12


 NECESIDAD DE UN HERMANAMIENTO CIVILIZADO
ENTRE TODOS LOS CANARIOS


No es necesario ofuscarnos tanto y si, que abramos bien los ojos, ningún trabajo nos iba a costar ver lo que tenemos delante de nosotros; y si fuéramos capaces de reflexionar, me salgo del montón que no quiere ver los que se está fraguando. Lo que se está haciendo, pese a no haber dineros suficientes, como para desviarnos de nuestras escasas posibilidades… ¡Se hace lo que se puede! Que más vale buena voluntad política, dignidad y amor al pueblo que todo el oro… Cuando hay mucho como para regalar o botarlo de mal manera, las cosas que se emprendan nunca salen mejores que aquellas que se hacen con ilusión y esfuerzos propios. Estéticamente, lo que se ha hecho en Puerto de l Cruz, llámense infraestructuras, grandes obras, o acciones socio culturales, etc., han durado más tiempo en pié, pese a no haber sido “cuidadas” debidamente como es necesario hacerlo, más tiempo y mejor estado de conservación, cuando han participado en ello nuestros sacrificios, algunos recortes y ciertas privaciones para beneficiarnos mañana recreándonos en las obras de nuestros esfuerzos y patentes resultados.

Antes he dicho que me he salido del montón y lo dije sin pretender ofender. El montón son aquellos que no dan ni un palo al agua aunque la tengan delante; y que tienen la lengua muy crecidita. Por favor, no piensen que estoy dorando la píldora política de nuestro Gobierno Local, ¡Dios me libre, ese no es mi estilo! Sólo trato de señalar con estas cortas palabras, esa inyección de optimismo que ha sido aplicada recientemente a nuestra despierta ciudad. Nunca la vi. tan espléndida y sonriente, me expreso como si de una reina se tratara. Intuyo que el entusiasmo que en ella desborda y que estoy sintiendo sea colectivo en toda nuestras gentes. ¿Hay crisis? ¡Sí! Pero nos mantenemos en pié y con la ayuda de todos esta ciudad va a caminar y será muy pronto motor de trabajo. Nuestros políticos están como más ilusionados y hasta han entendido que juntos lograremos que la fuente  de trabajo para muchos, vuelva a ser como una gran empresa que nos beneficiara a todos y Puerto de la Cruz, es muy posible, vuelva a ser competitivo con el resto del mundo y sepa atender la gran demanda que nuestros visitantes hoy nos exigen. Habrá trabajo bien organizado para todos y a esta ciudad marinera arribarán las grandes embarcaciones turísticas, que visitarán luego al resto de nuestras islas, principalmente nuestro Tenerife, cuyos Ayuntamientos, inteligentemente, ya se encargarían de dotar las carencias existentes sin escatimar esfuerzo alguno, ni sacrificios que fueran menester. Dándole a sus respectivos municipios la calidad de vida que las circunstancias ameritan… Olvidémonos de las crisis y hagamos lo que podamos en favor de nuestro inmediato futuro.

Así como mi ciudad arregla sus plazas públicas, sus calles, etc… La pena es, no tener ya funcionando nuestro anhelado y nuevo muelle marítimo comercial, deportivo y pesquero. Esa sería la suerte de todos, foránea y canaria. Puerto de la Cruz necesita de la conciencia de las Nobles Instituciones políticas y gubernamentales, Gobierno Central, nuestro Gobierno de Canarias, Cabildos, etc.

Nuestro Valle de La Orotava podría transformar y elevar sus escasas posibilidades. Si para nosotros tantas puertas se han cerrado, otras tantas ventanas se están abriendo buscando nuestro aire de esperanzas y bienestar.





Celestino González Herreros
http://www.celestino gh.blogspot.com
           celestinogh@teleline.es

4/12/12

NECESIDAD DE UN HERMANAMIENTO CIVILIZADO ENTRE TODOS LOS CANARIOS





No es necesario ofuscarnos tanto y si, que abramos bien los ojos, ningún trabajo nos iba a costar ver lo que tenemos delante de nosotros; y si fuéramos capaces de reflexionar, me salgo del montón que no quiere ver los que se está fraguando. Lo que se está haciendo, pese a no haber dineros suficientes, como para desviarnos de nuestras escasas posibilidades… ¡Se hace lo que se puede! Que más vale buena voluntad política, dignidad y amor al pueblo que todo el oro… Cuando hay mucho como para regalar o botarlo de mal manera, las cosas que se emprendan nunca salen mejores que aquellas que se hacen con ilusión y esfuerzos propios. Estéticamente, lo que se ha hecho en Puerto de l Cruz, llámense infraestructuras, grandes obras, o acciones socio culturales, etc., han durado más tiempo en pié, pese a no haber sido “cuidadas” debidamente como es necesario hacerlo, más tiempo y mejor estado de conservación, cuando han participado en ello nuestros sacrificios, algunos recortes y ciertas privaciones para beneficiarnos mañana recreándonos en las obras de nuestros esfuerzos y patentes resultados.

Antes he dicho que me he salido del montón y lo dije sin pretender ofender. El montón son aquellos que no dan ni un palo al agua aunque la tengan delante; y que tienen la lengua muy crecidita. Por favor, no piensen que estoy dorando la píldora política de nuestro Gobierno Local, ¡Dios me libre, ese no es mi estilo! Sólo trato de señalar con estas cortas palabras, esa inyección de optimismo que ha sido aplicada recientemente a nuestra despierta ciudad. Nunca la vi. tan espléndida y sonriente, me expreso como si de una reina se tratara. Intuyo que el entusiasmo que en ella desborda y que estoy sintiendo sea colectivo en toda nuestras gentes. ¿Hay crisis? ¡Sí! Pero nos mantenemos en pié y con la ayuda de todos esta ciudad va a caminar y será muy pronto motor de trabajo. Nuestros políticos están como más ilusionados y hasta han entendido que juntos lograremos que la fuente  de trabajo para muchos, vuelva a ser como una gran empresa que nos beneficiara a todos y Puerto de la Cruz, es muy posible, vuelva a ser competitivo con el resto del mundo y sepa atender la gran demanda que nuestros visitantes hoy nos exigen. Habrá trabajo bien organizado para todos y a esta ciudad marinera arribarán las grandes embarcaciones turísticas, que visitarán luego al resto de nuestras islas, principalmente nuestro Tenerife, cuyos Ayuntamientos, inteligentemente, ya se encargarían de dotar las carencias existentes sin escatimar esfuerzo alguno, ni sacrificios que fueran menester. Dándole a sus respectivos municipios la calidad de vida que las circunstancias ameritan… Olvidémonos de las crisis y hagamos lo que podamos en favor de nuestro inmediato futuro.


Así como mi ciudad arregla sus plazas públicas, sus calles, etc… La pena es, no tener ya funcionando nuestro anhelado y nuevo muelle marítimo comercial, deportivo y pesquero. Esa sería la suerte de todos, foránea y canaria. Puerto de la Cruz necesita de la conciencia de las Nobles Instituciones políticas y gubernamentales, Gobierno Central, nuestro Gobierno de Canarias, Cabildos, etc.

Nuestro Valle de La Orotava podría transformar y elevar sus escasas posibilidades. Si para nosotros tantas puertas se han cerrado, otras tantas ventanas se están abriendo buscando nuestro aire de esperanzas y bienestar.



Celestino González Herreros
http://www.celestino gh.blogspot.com 

CRUEL IRONIA EL DESTINO DE ALGUNOS VIEJOS


La verdad es otra bien distinta, la triste y conmovedora verdad de una realidad cruda e hiriente. Somos como la naranja en el exprimidor, cuando más maduros y molidos estamos más rápido se nos exprime y nos dejan sin una gota de sumo, prestos a ir a la bolsa de la basura. ¿Cómo debe sentirse una persona mayor cuando le quitan su casa y lo echan a la calle sin tener donde refugiarse, donde comer algo, donde asearse?..Personas acostumbradas a vivir, dentro de sus posibilidades, como seres humanos, no como animales abandonados, viviendo a la intemperie, sin saber si habrá un nuevo amanecer. Imaginémosles enfermos y sin dinero, porque lo que le pagan no les alcanza ni para las farmacias y demás atenciones socio sanitarias. Sin familias, sin amigos, todo un drama… Y en estas fechas que se nos avecinan más, recordando épocas pasadas, cuando los que no tenían nada siempre eran socorridos, a veces por quienes estaban en la misma situación o tenían menos que ellos. Los humanos éramos más solidarios, y es verdad cuando me dicen que antes por poco que tuviéramos podíamos compartir, pero hoy es imposible, exprimidos como estamos…

Cuando gozamos plenamente los encantos de la vida cotidiana, siendo fuertes, sin necesidades imperiosas, teniéndolo todo: el calor de una familia y la comprensión de aquellos miembros que la componen, cuando llegamos así a viejo es como ser afortunados. Mientras la añosa pareja permanece unida, mal o bien, saben salir adelante por sus propios medios; pero cuando uno de los dos falta, si no hay medios económicos suficientes y "resignación cristiana", todo cambia entonces. Se rompe un viejo corazón en mil trozos que se desperdigan para siempre... Y queda un vacío que nadie llena ni comprende mientras no lo esté sufriendo en propia carne. Bien es cierto, de que hay gente mayor con caracteres especiales y saben sobreponerse a esos avatares y situaciones adversas, que luchan hasta el final enfrentándose al dolor, a la soledad...

Y, ¿aquellos más débiles? La verdad es bien distinta, repito, la triste y conmovedora verdad. De antemano, la Sociedad trata de desentenderse de ellos, e incluso, hasta los propios hijos, en muchos de los casos. Y si los viejos han perdido sus facultades síquicas, físicas o sensoriales, ese ser humano está condenado a sufrir todas las ingratitudes y desconsideraciones que la crueldad del hombre pueda propinar. ¡Qué desencanto tan cruel!

Ya estoy temiendo envejecer... Me gustaría irme antes que esa fase de la vida me llegue. Veo con cierto pesimismo y a la vez pánico la dura realidad de esos momentos. Porque llegar a viejo, en esta egoísta y frívola sociedad es un " peligro" de consecuencias irreversibles. La Humanidad ha dejado de pensar que también envejecerá y correrá la misma suerte. Claro, que en mi caso, teniendo la familia más acreedora de confianza, es imposible pensar en tantos atropellos que suele uno imaginarse...

Hay millones y millones de viejos viviendo en nuestro Planeta,  que sufren el señalado desencanto, lo sabemos todos, que mueren en el más desolador abandono, de hambre, de frío y lo que es más triste aún, de pena y tantos desengaños acumulados en los años de sus vidas, cuando comenzaron a fallarles las fuerzas, cuando la vieja máquina dejó de dar sus abundantes beneficios, de cuando el hombre generaba bienestar para los demás.          

Cómo me gustaría, ser lo suficiente inteligente o tener " influencias..." suficientes, para llegar al corazón de la gente y lograr despertar un sentimiento distinto que sea capaz de hacer entender esa triste realidad que sufren las personas ancianas, que sólo esperan cariño y comprensión para luego morir en la creencia de que sí han sido considerados con justicia, " que hemos agradecido siempre cuanto hicieron y lucharon por nosotros", que siempre les hemos respetado. Y que cuando, nosotros lleguemos a viejos, sigamos viviendo ilusionados y no suframos de la indiferencia de los propios familiares, amigos y conocidos. Que nos dejen vivir dignamente hasta el final de nuestros días.

Y, ¿que decimos de esos niños abandonados? Otro problema social del mundo, que también conocemos todos, ¡que los están matando como ratas! por que son muchos e incontrolables... En verdad, uno llega a cansarse de tantas injusticias, parémonos a pensar por un momento, cerremos los ojos, ¿cuántos viejos y cuántos niños están muriendo en este mundo cruel, de hambre, frío y enfermedades? Por las guerras que son las que generan tanta perdición y la deshumanización del hombre, que piensan más en sí que en los demás. Esto no puede continuar así, el hombre desafía a Dios, le provoca constantemente, no le obliguemos tanto.

¿Por qué no se habla más de esto?, ¿por qué no se chilla y se denuncia la triste realidad de esas incongruencias sociales y se lucha por correr de los ojos la tupida venda que ciega a la Humanidad?

¡Cómo me gustaría ser lo suficientemente influyente!, repito. Pero sólo soy un pobre hombre que en estos momentos sufre, como ustedes y nadie sabe cuánto, al sabernos tan poca cosa ante la evidencia, al sabernos tan indefensos.

Creo que sólo Dios podría arreglar todo esto, esta desolación que vive gran parte de la Humanidad... Que baje a la Tierra y nos oriente, que castigue nuestras debilidades, que son la causa de tanta desazón y dolor, por que iremos peor de seguir así.



Celestino González Herreros
        celestinogh@teleline.es





                                                                   

3/12/12


                                LAS NOCHES SENSUALES DE OTOÑO


Las noches sensuales de otoño,
perfumadas con los aromas
del brezal y de las retamas,
sólo invitan al dulce sueño...

Cuando en las tardes otoñales
vas al camino acompañado
del ser que tanto hayas amado,
sonríen los cañaverales.

Aunque nuestro cielo se nuble
y el aire frío nos envuelva
o la pertinaz lluvia vuelva,
habrá un sentimiento noble...

Las noches sensuales de otoño,
cuando la Luna palidece
y entre las nubes desaparece,
son las noches más frías del año.

Luego, si la noche se enciende,
 suele llorar cada estrella...
cuando la Luna está más bella,
por eso en silencio se esconde.

El sapo canta en el lodazal...
cuando el gallo en la madrugada,
hiere toda paz de mi amada
turbando la somnolencia otoñal.

Cuando el viento al platanal quiebra
desordenando su ropaje
y la lluvia se hace salvaje,
 la noche parece más negra.

En cambio el amor no oscurece,
crece,  con los claros de Luna,
que, como la buena fortuna,
en otoño a veces se agradece..

*****


Celestino González Herreros
          celestinogh@.teleline.es









1/12/12


HASTA LAS MISMAS SOMBRAS TRANSMITEN SU LENGUAJE DE AMOR…


Hasta que el rústico reloj de la vida no deje de andar estaremos aferrados a cuantos motivos existen a nuestro alrededor, que todo cuanto Dios ha creado llama poderosamente, no sólo la atención material y rutinaria, aprendemos a valorar, aunque nunca en su exacta medida, el valor intrínsico de esa materia y sus mensajes divinos, si no prestamos más interés e intuimos su divinidad… El valor de la Creación es tan inmenso e inconmensurable que no hay mente humana capaz de estructurar y mucho menos, imitarlo.

La vida de una flor, si no se le da los cuidados que necesita, acabamos viéndola morir. Reconstruirla jamás sabremos hacerlo, ni podemos, sólo ver su final. Y otras flores habrán, nunca se acabarán, mas, cuidémoslas o no, siempre morirán; e igual quedan más que nos llamen la atención con la misma devoción.

Nuestro Mundo es como un jardín sensiblemente hermoseado y multicolor, caben en el las más variadas especies, debidamente organizado y como todo en nuestra vida se alimenta de amor, de la tierna contemplación que le brindemos y el cuidado que nos exigen…

Nuestros semejantes son como esas sensibles flores, si queremos conservarles y tenerles largamente sólo alimentándolas de igual manera tendremos flores en casa mucho tiempo… Ellas jamás será menos para cada uno de nosotros, que nunca les falte eso que tan sutilmente nos piden, amor.



Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es

30/11/12




CAMPANAS DE NAVIDAD

 ... repique del amanecer / no quisiera llorar / porque quiero cantar / a la musa de ayer.


Estas líneas que transcribo, son un extracto afectivo de una carta que en breve saldrá hacia Venezuela, enviada a unos primos en Barquisimeto que emigraron hace más de cuarenta años y son muy felices allá y están muy bien, en todos los sentidos; y  no olvidan a Canarias.

Dado que se acercan fechas de un profundo significado, tanto religioso como social, me adelanto para desearles lo mejor y que las disfruten, con amor ante todo y luego con salud, que es también importante. Todos los que estamos, bregando aún por la vida, por los ausentes, rogaremos; con la resignación a que estamos acostumbrados, ya que otra cosa no podemos hacer. Estarán en nuestra memoria y con el recuerdo alimentaremos el amor que les debemos, mientras haya vida en nosotros.
Ahora veamos a nuestro alrededor lo que realmente tenemos y demos gracias a Dios por todo.
Seamos, pues, conscientes de nuestra “fragilidad” y brindemos por el sublime hecho de estar juntos, a pesar de todo y las distancias.
Pienso recordar, como siempre, con veneración, a mi querida Venezuela. Nada se me va a olvidar, aunque estemos tan lejos, en el pensamiento estaremos juntos, les traeremos a todos para acá.

Sinceramente, hay veces que me gustan más las Navidades de Venezuela. Será, quizás, por mi forma de ser o por lo ideal que para mí es ese bello País y sus gentes. Será también, que su música me llama y sus hermosos paisajes. O serán los recuerdos de mi juventud que me reclaman... Recuerdo, desde cuando era un muchacho, en Caracas, lo feliz que fui con mi familia - rama paterna - y puede ser que ello sea razones más que evidentes, recuerdos propios de aquella edad. Del dolor de estar solo, de estar tan lejos de los míos; y del cariño que recibí en todo momento, de todos. Que sea eso lo que me obliga a magnificar esas fechas, tan tristes, a veces, cuando no, para tantas gentes, en otros casos, los días más felices para chicos y grandes, para todos.

En Venezuela, por ejemplo, sin menospreciar cualquier otro lugar del mundo, la Navidad tiene un encanto extraordinario. Desde el mes de Octubre se despierta la inquietud fiestera del pueblo, el ambiente se va transformando con la magnificencia del buen deseo para con los demás. ¡Buen comienzo! Los ánimos se van sedando y la reflexión obliga a reconocer nuestros errores y el rencor que pudiéramos  haber anidado en nuestro corazón durante el resto de los meses del año. Parece como si se minimizaran los problemas cotidianos y al llegar los “días calientes“de la gran reconciliación, el país entero respondiera con amor. Que el Niño Jesús haya conseguido, nuevamente, unirnos en el fraternal abrazo de la solidaridad; y que todos juntos seamos más fuertes, estando unidos. Entonces da igual ser pobre o ser rico, cada cual acepta su destino.

A todos nos sobra amor para repartir. A veces, hasta el maleante y el peor de los indeseables, parece que se sensibiliza un tanto y deja de ser el enemigo del bien. Todos buscamos ser y hallar lo que siempre hemos deseado, y estar cerca de los seres queridos... Los cerrojos de las puertas están quitados para que podamos entrar... Y la noche del cañonazo es, como un río de alegría que se desborda e invadiera con la presencia de un amor especial, el ámbito nacional. El cordial y respetuoso abrazo dignifica al hombre y a la mujer. Todo queda en el respeto mutuo y las puertas siguen abiertas para que el vecino entre y pueda honrar el hogar que se le ofrece... Y el compadre con sus amigos... La música y la alegría lo invaden todo. ¿Cómo es posible tanta ternura? ¡Y que eso sea una tradición de tantos años!.. Pues si, yo lo viví ampliamente y por ello insisto, al decir: Quién no haya gozado unas Navidades en Venezuela, no sabe lo que se pierde.

Aquí, en mi tierra, me falta ese “sabor criollísimo”. Sin embargo pienso: Será por los siglos de civilización y todo lo que me quieran decir respecto a Latinoamérica  -sin olvidar de que Canarias antes era así- y que eso ha desconectado los verdaderos sentimientos en nuestros pueblos, de sus verdaderas raíces, y hoy, sólo seamos un producto más del progreso convencional de intereses foráneos... Las luces en las calles, el despilfarro y la falsa algarabía, nada dicen respecto al amor entre los hombres. Es pues, una cobertura política y social de frías connotaciones para captar los verdaderos sentimientos de quienes esperamos que todos los pueblos sean iguales, con las mismas oportunidades. Que se acaben las guerras y el hambre... Y desaparezcan los intereses partidistas...

Yo aprendí una lección, hace más de cuarenta años, allá, en Venezuela. Una lección que jamás he podido olvidar. Entonces éramos conscientes de la necesidad de luchar “todos juntos” para darle al País el impulso necesario para verle salir a flote, después de tantos desmanes políticos sufridos. Aún era Venezuela un país próspero y prometía poder ayudar a todo aquel que quisiera trabajar... Pero los políticos seguían haciendo de las suyas, enriqueciéndose a costa de la indefensión popular. Y la lección que aprendí, fue, que nunca hay que desfallecer, tarde o temprano, preveíamos, todo se iba arreglar...
Esperemos que sea así y que se cumplan mis predicciones. De momento no sé cómo están las cosas por allá. No quisiera generalizar, pero como anda la Humanidad, presumo que también habrá llegado allá la degeneración  política, la delincuencia, la hambruna y las contiendas políticas queriendo justificar sus nobles hazañas sin méritos algunos, y sí, todo lo contrario. Las gentes están desencantadas, todo va en picado hacia abajo, hacia el penoso fracaso, pese a los esfuerzos que hagan por evitarlos tantos defensores de nuestros pueblos como ciertamente siempre han existido. ¡Hay que cambiar tantas cosas por otras más alentadoras! ¡Ah!, pero como ya llega la Navidad, a compartir la felicidad. ¡Olvidemos los malos momentos, que ya vendrán tiempos mejores!..





Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es

28/11/12



PUERTO DE  MAR Y DE ILUSIONES DONDE LOS SUEÑOS ARRIBARON

Aún conservo en mi memoria aquellos lejanos días, viviendo las Fiestas de Julio... Entonces lo veía todo distinto, e indudablemente, cautivado por las influencias habituales de la juventud. Todo eran sorpresas, emociones imposibles de contener y nada fáciles de olvidar, siempre sensaciones nuevas; y era allí, donde íbamos tan ilusionados a dar vueltas, en la Plaza del Charco, donde esperándonos estaban los amigos y las amigas... Entre todas ellas siempre habo una que sobresalía, que no se apartaba ni un instante de la mente. ¡La de los sueños!

Y en las noches de rondas por las calles empedradas del viejo y atractivo Puerto de la Cruz, recordemos… Aquellas románticas serenatas al pie de la ventana de la muchacha amada y por las tardes, los largos paseos por la costa... También recuerdo ir buscando, a ultranza, las viejas tascas de la calle Mequinéz y sus aledaños, así como las de la calle La Lonja, El Presidio en  Santo Domingo, el merendero típico y alegre de Felipe, en la playa de Martiánez, Mario en San Telmo, los aperitivos soberbios en casa de Don Casiano Verano y tantos otros. Hoy, a mi mente acuden esos  recuerdos con el natural desconsuelo que, hasta llegan a entristecerme; por todos los cuales, al evocarlos, siento la sensación de un vacío tremendo, como si al retroceder a esa época tan ausente, se me fuera, deliberadamente, el alma en busca de esas vivencias y quisiera recobrar aquellas ilusiones perdidas para sentirme tan feliz como lo fuera entonces, cuando creía alcanzarlo todo... Tradicionalmente, y por estas mismas fechas, el espíritu de mi pueblo parece que fuera creciendo, y se estimulara su idiosincrasia e imagen, como si se fueran animando con todos los deliciosos encantos de sus abundantes bellezas.  El Puerto de la Cruz se desvela en su espléndida condición social, cual si amaneciera deslumbrante de un fantástico sueño y se le viera risueño, brindándonos realidades multicolores en sus calles y plazas, entonces abanderadas e iluminadas. Igual que en sus noches sensuales y bullangueras, amenizadas con los ritmos más exóticos de nuestras espléndidas orquestas con aires musicales bailables de diversos ritmos y las de los otros queridos pueblos del Centro y Sur de América, sones caribeños que tan gratamente nos contagian sus alegres cadencias tropicales. La sensibilidad de nuestras gentes se mezcla con la alegría del visitante que sabe poner la nota más expresiva en el acontecer de estos días con su  presencia y participación en los variados eventos socio cultural a celebrarse. Es interesante ver sus vías públicas transitadas masivamente, y observar en los rostros de las personas asistentes esa disposición alegre y desenfrenada de plena participación fiestera. En esas fechas, cada año, el programa a desarrollar se amplía con el empeño de que todos sus actos religiosos y populares satisfagan lo más ampliamente posible y con ello transmitir también la condición comunicativa de los portuenses al recibir con gracejo la fascinante contribución  foránea.

Innegablemente, siempre estamos de fiestas o por lo menos dispuestos a celebrarlas. El medio es propicio, aunque las actuales circunstancias sean otras, entre otros motivos, porque la Ciudad aún conserva muchos de los antiguos rincones que nos recuerdan su identidad social primitiva; perdura, pues, su tipismo y folklórico acento, que es su sentimiento popular y, obviamente, le pone de manifiesto; y, es por eso, que siempre está alegre y abierto a todas las corrientes sociales y culturales. Más, por tantas razones, hoy es la meta más acreditada del turismo universal, lo que viene a corroborar cuanto he dicho a grosso modo. Pero, en cualquier época, más  en Julio, el Puerto de la Cruz se crece en todos los aspectos. La primavera ha dejado aún lozanas sus lindas flores en honor a las fechas tradicionales señaladas, y en sus perfumes, el embeleso poético de una ofrenda sentimental al Gran Poder de Dios, nuestra madre, la Virgen de El Carmen y el inseparable San Telmo. Aromas y fragancias que envuelven el aire que nos acaricia y respiramos... Las viejas casitas terreras que aún quedan algunas se vestían de blanco y destacaban sus rojos tejados que, anhelosos se proyectan hacia las alturas. ¡Volveremos a escuchar el tronar de las tracas y demás artificios pirotécnicos! Y la pequeña bahía romperá su monotonía, conservando sus atractivos, engalanando sus bellas embarcaciones, que siempre nos recordarán pretéritas procesiones marineras sobre el ancho mar...

Son sus calles cauce de un caudal desbordado de religiosidad y civismo que convoca a reflexionar detenidamente en lo humano y en los vínculos religiosos que nos unen. Todo ello, en su conjunto, refleja esa solidaridad que distingue a sus gentes cuando se encuentran en ese ambiente tan propio, como es el que nos brinda la gran Ciudad Turística y, eminentemente, marinera; puerto de mar y de ilusiones donde los sueños más hermosos arribaron siempre.

El talante popular y alegre de sus natos moradores rompe a tiempo los esquemas negativos para imponer, en ese desafío, sus tradicionales sentimientos y para lucir su gracia universal en el ambiente cosmopolita que se vive, en el cual no se necesita agenda ni fortalezas, por que nada, decididamente nada, se les opone. Puerto de la Cruz es como una monumental roca basáltica de inmensas proporciones que rompe valientemente todas las adversidades que nos puedan llegar. Es el fortín de tantos sueños... Los años transcurridos han sido generosos con nosotros; hoy podemos rememorar aquellas andanzas, y evocarlas con ternura, soslayando lastimosamente todo lo que el progreso y el tiempo nos llevó. El que más o el que menos, sintió alguna vez, en ese marco dilecto, alguna ilusión... Quizás hoy lo recuerden algunos, los que nunca valoraron eso que se les fue de las manos y por lo que, en consecuencia, se lamentan tardíamente. Yo, en cambio, disfruto cuando llegan esas fechas, siento que me invaden los recuerdos de aquellas gentes, viéndoles ir en todos los sentidos celebrando el grato momento  que vivían en sus calles, las plazas, la iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia, y la dulce mirada del Gran Poder de Dios en su silencio sobrecogedor. Su Altar, cual humilde y atrayente trono, fuente deificada de amor, humildad y paciencia. Y también, San Telmo. ¡Ay, cómo lo recuerdo todo, a pesar de los años! Mi infancia y mis amigos de entonces, aquella juventud.... Años de embelesos constantes hoy rescatados en mi mente para con ellos despertar otros que han sido sueños aletargados, pero igual de queridos,  arropados todos ellos, en un rincón del alma para que nunca mueran... He vuelto a soñar aquellos alejados momentos y he sentido la ilusión de entonces, caminando sobre los vetustos adoquines de mi pueblo marinero, saludando a tantas buenas personas que te inspiraban afecto y confianza, gentes sencillas y nobles, ausentes muchos de ellos y tan presentes en mis recuerdos. Pueblo por el que siento gran admiración, por saber conservar la gran ilusión de mantener la tradición cristiana y popular de las Fiestas de Julio desde tiempos inmemorables,  celebradas en honor al Gran Poder de Dios y su veneraba Virgen de El Carmen, de la forma acostumbrada y con el calor humano de siempre. Sea pues, esta inspiración espontánea y sincera mía, la razón más afectiva de una profunda y sentida plegaria de amor, rogando, un año más al Cielo, por el  destino de nuestro entrañable Ciudad y toda la Isla de Tenerife. ¡Una vez más en Julio!..Que llegue a cada rincón de sus hogares la dulce mirada de nuestra Carmela y el Gran Poder de Dios, que se posen cual divina bendición en el lecho de tantos enfermos... y les brinden su gracia divina y con ella recuperen las fuerzas perdidas... Y, a tantos compatriotas nuestros, que luchan en tierras lejanas en sus obligados exilios, que no muera nunca en ellos el recuerdo de esta tierra que nos vio nacer; para todos ellos también pido una sentida oración...
        
Así ama mi pueblo, aquel pueblito que fue creciendo hasta llegar a ser lo  grande que es hoy. De todas formas, yo me remito al pasado, a aquel hermoso enclave a la orilla del mar, bañado por sus olas con olor a algas y yodo, bajo este espléndido sol, con sus brisas cancioneras que nos brindaban esperanzas marineras que despertaban en nosotros el deseo de amar y luchar. El deseo de buscar de la vida todos sus encantos...
        
Siempre será así en Julio y habrá muchas  razones que nos pongan sentimentales. Más, amorosamente mitigaremos nuestros pesares acompañando los pasos serenos y lentos de nuestras Veneradas Imágenes en su recorrido acostumbrado... Con ese disfrute espiritual hallaremos el consuelo necesario y las fuerzas para sobrellevar, dignamente y con provecho, esta vida hasta un próximo encuentro. 





Celestino González Herreros
http://www.celestinogh.blogspot.com
           celestinogh@teleline.es
                                                                                  

27/11/12


                   

SEPTIMO ENCUENTRO POETICO
"CIUDAD DE LA LAGUNA"

Hace veinte años ya cumplidos, desde abril de 1.993, se celebró en La Laguna el SEPTIMO ENCUENTRO POÉTICO “CIUDAD DE LA LAGUNAal que fui invitado e incluso distinguido, como a otros participantes en calidad de poeta, obsequio que conservo y que, al verle en mi hogar expuesto en lugar preferente, reluciente aún, el recuerdo de aquellos enternecedores momentos y al recordar  tantos  amigos y conocidos allí presentes, fui a mis archivos y hallé lo que en esa ocasión publiqué en el Periódico El Día 22.05.93 (Tenerife, pág. 3), entonces; y así mismo lo transfiero para aquellos que del nutrido grupo que en tal evento participamos y para  el público y lectores míos en general.
Han pasado veinte años y parece que haya sido ayer. ¡Cómo pasa el tiempo amigos míos!...

*****



Hoy hemos sido convocados, como en anteriores ocasiones, al encuentro de las apasionantes inquietudes por nuestra Cultura Canaria en este evento excepcional, buscando la comunicación literaria, cada Isla con sus respectivos representantes y, al amparo siempre de los mejores deseos altruistas, que señalan esa búsqueda receptiva y transmisible de tantas aportaciones nuestras que contribuyen, de todas maneras, al engrandecimiento formal y racional de nuestras aspiraciones respecto a la proyección Poético Literaria de las Islas Canarias.

Al compromiso grato y placentero de reencontrarnos, hoy hemos asistido y auguro, a la vista está, que la conciencia de hermandad entre todos los canarios converge, ciertamente, en un común deseo: el de, cada día estar más unidos en nuestro empeño de salvar la Cultura Canaria.

Cada Isla es un sueño y todas configuran el encanto innegable de nuestra estirpe humana, reflejada reiteradamente en la conducta de nuestros pueblos y el espíritu renovador de nuestros hombres y mujeres de todos los tiempos, verdaderos protagonistas en el marco  socio-cultural y espiritual. Somos un pueblo sano y, desde luego, amantes de lo natural, lo ecológico, la virginidad de nuestros entornos, la soledad de nuestra suerte y del canto ilusionado de nuestras suaves y cálidas brisas, cuyos ecos nos acompañan por los senderos de nuestros destinos y vamos a donde vayan ellas. Somos un pueblo unido en el sentimiento y en la fe y asistimos con la misma vestimenta, del honor al dolor de nuestros semejantes cuando nos necesitan... Somos poetas, todos los canarios llevamos dentro un canto arrullador y nos sentimos " cotidianamente" arropados y recostados  en el amoroso regazo de nuestra madre, oyendo, como cuando éramos niños, el canto del Arrorró... Y son las notas de esos cantos la rítmica consonancia intuitiva que nos distingue de los demás. Desde la cuna somos poetas y la lírica de nuestra tierra tiene proyección de libertad, como nuestros pensamientos, aunque sucumben algunas veces, pero del todo no mueren.

Enumerar en estos momentos detalles de relevante importancia de cada Isla (que los hay abundantemente) lesionaría las reglas preestablecidas del juego y no dispongo del tiempo que deseo. Todos queremos decir algo en esta cariñosa apertura, " Acto entrañable" que he tratado de presentar someramente, para aprovechar el tiempo del cual dispongo.

Este es el séptimo encuentro de Hermanamiento anual de Arte y Poesía de Las Islas Canaria, de la Asociación de Poetas Canarios Uni-Verso que habitualmente se celebra en esta bella Ciudad de La Laguna, sabiamente elegida por ser ella Meca de la Cultura de nuestro incomparable Archipiélago de todas las Islas Canarias.

Hoy, la Poesía Canaria viste sus galas más bellas, está entre nosotros rondándonos con evidente y sublime ternura, pues al sentirla en este Acto que le brindamos, descubrimos nuestra propia sensibilidad. Afecto que manifestamos en nuestros pasos a través de la cultura, ese camino de devoción que arranca desde nuestra alma... Esa inquietud que nos identifica con nosotros mismos y ante los demás, ese amor desmedido por lo bello. Atracción por el infinito espacio, por las lejanías. Los suaves aromas de las flores... Que remontamos las Alturas y acompañamos al sufrimiento en su galopante locura.

Hoy, nuestro aliento es Poesía que se confunde en el silencio de nuestras justas reflexiones. Todos somos eso, Poesía...

Solo me resta desearles la suerte de ocasiones precedentes y el calor comunicativo que garantiza el éxito de nuestras justas aspiraciones literarias.







Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es
                                                                                                





AVENTURADA ESTANCIA PROFESIONAL EN LOS REALEJOS
Honrando la memoria de los viejos Practicantes en Medicina y Cirugía Auxiliar


Calle abajo, recuerdo ir andando presuroso. Mis servicios profesionales habían sido solicitados para atender a un enfermo... Podría decir: Me fueron a buscar una gente que estaban apurados, para ayudar a un enfermo que estaba muy mal... Pero da igual, lo importante es ir sin demoras, vocacionalmente, como aconseja la propia conciencia. ¡Un hecho entre tantos, no fue el único ni el último! Como era cerca de casa fui a pie.

Desde entonces conservo el recuerdo de aquella penetrante mirada y luego su sonrisa distendida, dulce y serena, a pesar del mal momento que vivía. Se había alegrado al verme y sin apenas conocerme, sabía que ya no estaría tan sola y ello le tranquilizaba. Entonces me causó un gran impacto su expresión bondadosa, también recibí extrañas fuerzas... No es tan difícil comprenderlo, sólo hace falta buena voluntad para asumirlo. Todos estamos implicados en la necesidad de amarnos y protegernos mutuamente, somos iguales ante la desgracia, es lo único que nos iguala.

vi. en sus ojos un cause abierto, una entrada generosa  que llamó a mi espíritu hasta el rincón de su desconsolada alma; y bebí en la fuente de su esperanza hasta saciarme, luchando juntos para vencer su angustia en esas horas agónicas de su enfermedad.

Pasó mucho tiempo desde entonces, luego si nos veíamos, de paso por la calle, con gratitud me recordaba los esfuerzos y mi constancia... -cuando sólo cumplía con mi deber profesional, si es así como debo decir-. Fue entre ambos que logramos vencer su mal, y por supuesto la sapiensa del médico. Agotamos nuestros esfuerzos sacrificándonos con denuedo y voluntad cristiana en nuestro afán de lucha, intercediendo por nosotros mismos y en contra de la muerte... ¡Al final vencimos!        

Seguramente es que no estaba escrito, pero en eso no habíamos pensado, al menos yo. Siempre no vamos ampararnos en esa posible excusa, todos estamos obligados a luchar hasta el último instante por el todo...

Antes, como bien decimos, era distinto. Cuando había que estar horas enteras al lado del enfermo, entre otras verdades, viendo caer las cuarenta lágrimas por minuto del gotero, colgado del clavo  que sostenía el cuadro que pendía en la cabecera de la cama, en la pared de la habitación... Tiempo que inspiraba a la reflexión viendo apagarse la vida del enfermo, y muchísimas veces sentirse uno impotente y desasistido ante la voluntad de Dios y declararnos en rebeldía, desesperadamente, luchando ya sólo con el corazón por que no se nos vaya y sin saber qué más hacer, sólo rezar... Cuántas veces tuve que abrir una ventana para que se ventilara la habitación y saliera el desagradable olor a muerte que iba proyectándose en nuestros ánimos, y hasta nos ahogaba, estrangulando nuestra difícil respiración...

Mas, muchas veces logré contagiar nuevos ánimos a pacientes enfermos cuya resignación me irritaba y les instaba a que lucharan, era mi humilde condición, que no se dieran por vencidos, que tuvieran fe en la medicina, que nuestras atenciones no les faltarían, pero el enfermo habría de contribuir creyéndonos y aceptando todos nuestros esfuerzos...

Y así una casa, otra casa, más enfermos... ¿De dónde me venían las fuerzas y el entusiasmo que derrochaba?  Aún hoy me sigo haciendo la misma pregunta: ¿De dónde? Con razón me he hecho viejo sin darme cuenta, pero vale la pena haber vivido tantas experiencias importantes que deparan satisfacciones incalculables, poder contar con amigos por todas partes,  no sentirse uno tan solo y saberse reconocido, al menos así espero y no odiado por nadie.
                                                       






Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es