30/5/13

LO INJUSTIFICABLE






¿Por qué el bebedor bebe? Será para evadirse… Tal vez para creerse que va a olvidar los problemas que le angustian. Al reconocer su impotencia ante las posibles dificultades socio económicas que le acosan. Un bebedor bebe buscando allanar el camino que diariamente le espera, la incapacidad, falta de preparación profesional, defectos congénitos, cobardía, sumisión e indecisión a la hora de pronunciarse por algo o ante el trabajo, ante sus obligaciones familiares, sociales y económicas. Un bebedor bebe, lamentablemente, si no sabe controlarse, para olvidar al mundo, su pueblo, familia y así mismo. Un bebedor, a pesar de todo, lo que necesita es ayuda, nunca castigarle con el desprecio y lograr encausarle por otro camino que no sea el alcohol para insertarlo en la vida normal. Nunca pretextar que si bebe es por que le gusta el sabor… Repito, un bebedor no necesita compasión, lo que requiere es ayuda psicológica, cariño, calor humano, trabajo y una oportunidad más para rehacer su vida social.


Hay bebedores que sólo recurren al alcohol para estacionarse en un ambiente coloquial, beben muy despacio y lo más que hacen es hablar sin parar, hasta que a veces se olvidan de la bebida que tienen delante. Es como un pretexto y en realidad lo que necesitan esos aparentes bebedores es hablar, que les oigan y que les sigan dejando hablar. Así se les pasa el tiempo, miran su reloj, acaban con lo que queda en el vaso –para que luego no digan-  y arrancan la caña. Los seres humanos necesitan liberarse bebiendo algo o subiendo una montaña. Desde luego, con las esposas no ganan una. Muchos no descansan, cada cinco minutos miran su reloj. ¡Me voy, dicen todos! ¡Me voy! Pero lo cierto es, que es una terapia muy peligrosa como recurso. El hombre llega a su casa como nuevo, pero dependiendo del carácter de cada cual y la educación e inteligencia de su esposa, todo cambia y, a veces, se convierte en un verdadero infierno. Por eso hoy hay tantas esposas muy comprensibles, desde que el hombre llega a casa lo colman de atenciones o algún escobazo… y ellos se desviven por demostrarles su cariño; pero si no es así, mal asunto.

Con tantos sobresaltos sociales, recortes, hipotecas y las perspectivas contra las Pensiones ha aumentado el número de supuestos bebedores… ¡Mal asunto, amigos míos!, ¿a dónde vamos a parar?..



Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es



29/5/13

ME SIENTO A GUSTO QUEDÁNDOME POR AQUÍ






No hay amanecer tan grato como aquel que es esperado con ansiedad y nos quita la angustia de aquellas largas horas de insomnio, sólo esperando que aclare el alba matutina con la diáfana luz del nuevo día. La vida comienza de nuevo al aclarar el día y el esfuerzo cotidiano nos va nutriendo de energías renovables a medida que las horas avanzan como el tren de la misma vida.


En nuestras Islas Canarias, al poner cada mañana los pies en el suelo, lo primero que hacemos es asomarnos al exterior y mirar al cielo como expertos meteorólogos a ver qué tiempo vamos a tener… Luego, si desde donde nos hallamos alcanzamos ver al padre Teide, con respeto le contemplamos, a veces un tanto recelosos. Pero siempre admirando su natural belleza, como si le dedicáramos una sentida oración virtual, sin palabras, con el silencio de nuestra trasnochada mirada.

Los bellos despertares de nuestras islas son como un poema de amor y gratitud; y aquellos soplos de aire tibio que nos rozan la piel transmiten bonanza y un bienestar tan grato que nos inunda de placer. Hay veces que suelo decir que no tenemos necesidad de salir de nuestro entorno para ser feliz. Aquí todo es moderado, la nieve cae en lugares determinados, las playas son tranquilas y soleadas. No hay ríos que se desborden, sólo, a veces, el viento nos agrede con su incontenible furia y la lluvia la deseamos con habitual frecuencia. Nuestro clima es extraordinariamente estable, moderado y semitropical. Estamos habituados a vivir como siempre ha sido, con ciertas limitaciones y sin derrochar nuestras posibilidades. En fin, no necesitamos tanto abrigo y con lo que tenemos nos conformamos. Las distancias tampoco son tan largas, más bien cortas y en poco tiempo podemos estar en todas partes sin agotarnos. Por eso digo, me siento a gusto quedándome aquí, en nuestras ciudades, en nuestros campos, en contacto siempre con la Naturaleza y rodeado de gentes que me aprecian como un miembro más de su familia, aunque no nos conozcamos de nada. En mi casa tengo mis cosas ordenadas, se donde está todo para cuando lo necesite y nadie me importuna. A fuera todo resulta diferente, aunque no lo sea, pero según tengamos los ánimos, puede ser que molesten.

 
En el norte de Tenerife hay muchas gentes que no conocen bien o de nada, los bellos pueblos de los distintos municipios de la isla y créanme, hay pueblos preciosos y gentes maravillosas que al tratarlas da lástima dejarlas quizás para siempre. Los campos canarios, las casas solariegas, sembrados los fértiles huertos y sus respectivos entornos urbanos son de incomparable belleza; y vivir entre animales domésticos y participar en las variadas actividades de sus cuidados diarios, es gratificante y si me lo permiten, hasta conmovedor.





Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es








28/5/13

¿VER PARA CREER?...



LOS CIEGOS TAMBIÉN CREEN SÓLO QUE DESCONFÍAN




Tantas veces nos han engañado haciéndonos concebir ilusiones estériles que al final sólo generan eso, desconfianza… Y ya uno está mayorcito para que jueguen con nuestros sentimientos. No soy tan incrédulo como parezco, pero aquel dicho que dice: “gato escaldado de agua fría también huye”. Es un juego de palabras que dicen mucha verdad. Se que a mi edad no voy a ver realizado nuestro ansiado muelle pesquero, comercial y deportivo, tal vez mis nietos y los hijos de estos si, pero que se acuerden del viejo, cuando publiqué estas líneas y con un título tan sugestivo. Llevan más de treinta y cincuenta años engañándonos, creo que es tiempo suficiente como para sentirnos molestos. Mas, es posible que esta vez, gracias al tremendo empujón de toda la gente del norte, desde Puerto de la Cruz, acertemos, al menos, a ver colocada la primera piedra, símbolo de perseverancia pública. Pero que no vengan luego con historietas respecto a nuevas crisis…Que no nos salgan con aquello de que las cosas no salen siempre como uno desea y tengamos que esperar otro montón de años más.



El destino de todas las cosas es imprevisible y el enemigo siempre acecha, casi no duerme, está maquinando la forma de truncar nuestros justos deseos.

¡Cómo me gustaría ver las Obras en marcha y a todos contentos!, pero los ciegos de espíritu no ven realidades… Sólo sospechan y dudan de su destino.

Al saber la noticia de los millones que dicen tenemos seguros, sentí una emoción indescriptible, mi alegría fue inmensa. ¿Saben de quienes primero me acordé? Fue, de tantos viejitos pescadores y marinos portuenses que ya no están, materialmente, entre nosotros. ¡Cómo lo hubieran celebrado! Hubiese sido a su modo, yendo al lugar más cercano a jincarse un par de copitas de caña y con los vapores del licor, dándole gracias a Dios, mantener en el aire la segunda copa, pensando en la suerte de todo el pueblo, hoy abierto al progreso turístico y la pesca que era lo nuestro y lo de nuestras familias, callados protagonistas en sus justas aspiraciones… Si ellos, nuestros viejos marinos y pescadores pudieran ver en su día la flota de barcos de todos los tamaños cruzando nuestras envidiables aguas y el Puerto de la Cruz modernizado y activo atendiendo la gran demanda turística; y el personal feliz, trabajando con entusiasmo y orden político y social, demanda que nuestra idiosincrasia siempre ha ofrecido realidades, y esta vez, no sólo iba a ser un hermoso sueño… Los viejitos ausentes y nosotros, ante un horizonte tan prometedor, que irá ampliándose cada día más, será una realidad más con nuestro trabajo y la mejor conducta social tan necesaria y con la participación de todos.



Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es




26/5/13

CONTIGO EN LA DISTANCIA DE LOS RECUERDOS






 VENEZUELA aparece hoy en el escenario Internacional sin ocultar la rea­lidad del momento crítico que atraviesa, pagando el precio de una crisis igual a la que su­fren otros países del mundo, en lo social, económico, político, etc. Todos los añadidos que quieran ponerle. Pero es un Pueblo que suena fuerte aún y con imperativos en el co­razón del canario agradecido, que vive, trabaja y muere allá; y que no debe faltar con su desprendimiento humano que le enaltece como hombre, cuando llega a reconocer "que fue la esperanza" de muchos de noso­tros. No sabíamos a dónde mirar buscando la salida del agobiante laberinto de aquella época de recortadas posibilidades y escasas opciones para un sector social determinado; hoy todo es distinto. Aquí no había qué hacer, todos no habíamos recibido herencias, no teníamos de donde echar mano, ni éramos políticos, ni ingeniosos, ni teníamos escaleras que nos ayudaran a subir…Esto era desolador y triste y Canarias quería Vida y Progreso. La situación económica fue tan difícil y estaba tan ennegrecida, que hubo gentes, bastantes, que tuvieron que salir fuera a buscar las ayudas pertinentes, emigrando, por supuesto, que les permitieran poder subsistir, ellos y sus familiares. Le duela a quien le duela, por que ya lo tuvieran olvidado. Yo viví esos momentos y a pesar de mi corta edad de entonces, lo recuerdo perfectamente. Y sin necesitarlo tanto, ya que mi familia se defendía bien, íbamos escapando, como se suele decir. Mas, por dignidad personal (mi padre trabajaba mucho y era él solo para todos nosotros) y por considerarlo justo me enrolé en aquel éxodo de aventureros y sin una preparación básica, en lo que a mí se refiere. Sólo con el coraje y con la esperanza de que Dios me ayudara... Íbamos a pasar por lo que fuera y a dejar la vida, como la han dejado tantos, si fuera necesario. Pero por suerte estoy aquí para poder contarlo, y tengo mucho que decir ya que callarlo sería de mi parte despreciar mis propias vivencias,  a parte de rayar en la cobardía.
Es básico para comprender a ese país y su gente, antes que nada, hay que reconocer lo que han representado, durante tantísimos años para nosotros y viceversa, que algo y mucho les hemos dejado, pero nos lo han pagado con creces ofreciéndonos sus patios y terrazas, podemos decirlo así, tan llanamente. Nosotros los canarios para el venezolano somos una excepción y nos identificamos mutuamente sin el menor esfuerzo, además con ganas. Ellos quieren imitarnos y nosotros, a ellos. Es que somos así y no dudo que lo que digo, no les guste a otras personas. Dirán: tanta entrega, tanta coba y querer imitarles... Ya dije antes, hay que reconocer lo que representaron para nosotros, para muchísimas familias de estas Islas, dándonos una mano cuando al borde de la desesperación nadie nos podía ayudar.

Quien no haya pasado por todo eso y mucho más, no tiene una base, con fundamentos serios para molestarse por lo que yo pueda decir. Seguro que si le pregunta a algún familiar o amigo que haya estado fuera de casita, por esos lugares... les iban a decir, que no he dicho nada, o sólo he dicho muy poco. Cada año, aquí me entero del fallecimiento de buenos amigos ausentes y no son pocos, todos los que no vienen es porque no les alcanza para pagarse el viaje. Son muchísimos los que lo desean y no pueden. Eso sí, ¿pero, qué me dicen de aquellos que sí viven en la abundancia y en lujosas quintas?.. Esos echaron raíces allá, digo esto para reseñar que se adaptaron plácidamente al medio social de aquel país, sin recelos ni temores, y que hoy disfrutan viendo a sus hijos y nietos destacándose con estupendas carreras universitarias, buenos puestos de trabajo y muchos de ellos con más familiares allá que aquí. Venezuela no les defraudó, les dio la oportunidad y hoy comparten entre sí el trabajo, los problemas sociales, económicos y todo lo demás. No hay razón para que no sea así y la gente que vive allá tienen la certeza de que las cosas se arreglarán, yo creo que si, es lo que deseamos todos los que entendemos sus necesidades, como las propias nuestras, y sabemos esperar, dándole al martillo sin cesar y mirando siempre adelante. El campesino en el campo, cada cual en su respectivo puesto, responsablemente, a ver si las cosas cambian para el bien de todos... Lo que es indignante es que unos pocos, los que no saben de estas cosas, se pasen el tiempo quitándole valor a tantos países que nos acogieron; porque dicen que son pobres, que no dan nada... Y que algunos de esos ingratos hayan hecho las fortunas que hoy tienen trayéndose el dinero de allá... ¡Sin comentarios! ¡Y lo que me callo!, ¿verdad que sí, paisanos? Mejor es que recuerden y los que no sepan pregunten a algún pariente lejano que haya cruzado el charco para buscarse la vida por necesidad...

También nuestras Islas evolucionan, a pesar de la gran crisis actual. Claro que somos más pobres que ellos... ¿Se imaginan si tuviéramos alguna riqueza más que el Turismos y nuestro envidiable clima?, pienso que sería peor, invadidos, desposeídos, apartados y diferenciados... Allá, que tienen muchas riquezas más, claro que demandan sacrificios incalculables, ocurre algo parecido. Son suelos atractivos y sugerentes, que al final los hijos del lugar tienen que plantearse la disyuntiva de frenar los abusos y atropellos enmascarados muchas veces en las libertades que se les ofrecen o que se las toman. Por esa y tantas razones estamos luchando y luchan ellos allá. Somos conscientes que de no hacerlo así, nuestros nietos serán los que laven los cacharros del banquete final y ellos siempre serían los adelantados. Hoy todo es distinto y cada uno sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, sólo hay que cambiar la conciencia de los hombres y señalarles el camino. A pesar de tanta corrupción que estamos sufriendo, de tantos recortes y descontentos, como todos los políticos no son iguales, confiemos en nuestras honradas instituciones sociales y políticas y démosle un margen de confianza a la hora de discernir o vaticinar nuestro futuro, nuestras leales fuerzas serán de mucha ayuda y la participación de todos por igual en la construcción de nuestra fortaleza social. Inspiremos nuestros esfuerzos en la lucha titánica que libran otros pueblos...

Con estos pensamientos estaba viendo un álbum de fotografías traídas de allá, en verdad que uno cambia, entonces todo era ilusión que anulaba al cansancio, esperanza diáfana y clara se podía leer en el semblante, teníamos fe en el futuro... Y han sucedido tantas cosas desde entonces, distintas a las que pensábamos. Para muchos la fantasía se ha roto en mil pedazos, hallándose sus motivaciones a la deriva, sin perspectivas y desolados, después de tantos esfuerzos y sacrificios, vencidos... Otros jamás soñaron en lograr los objetivos alcanzados, empezando desde abajo y pasando ese largo camino con dignidad y conducta ejemplar... Son los menos, pero les he visto llegar a sus encumbradas cimas con ese aplomo de la responsabilidad y el preclaro respeto que siempre sintieron hacia los demás donde quiera que estuvieren. Esos nunca olvidan y sí valoran todos los elementos que forjaron al valeroso espíritu que les acompaña, y cuentan su historia tal y como empezó...



Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es










25/5/13

SEMBLANZAS GENÉRICAS DE NUESTRO TERRITORIO






Es de pena, de tristeza comprobar la tremenda apatía que existe en Las Islas Canarias, con respecto a su promoción turística de cara al exterior. Cada día que transcurre se habla menos de nuestra Región y precisamente aquellos que tienen la ocasión de hacerlo ni se molestan en componer una pequeña reseña periodística que sea positiva, que diga algo de nuestras excelencias, de nuestras costumbres folklóricas, culinarias, paisajísticas, museísticas y ese montón de particularidades que gustan a los que llegan a saber de ellas y puedan conocerlas. Pocos, por no decir muy pocos son los periodistas que se molestan en elevar el nivel cultural de nuestra tierra dándola a conocer, sólo se habla de miserias, basura y política y dentro de ese grupo caben los sinvergüenzas, ladrones, corruptos, ladrones, falsificadores, etc. Luego los periodistas profesionales se lamentan de que se lee poco; si es que las gentes está harta de leer tantas intrigas, engaños y toda clase de absurdos. “Que quede constancia, si menciono a los periodistas, no son ellos solamente los más despreocupados del tema” Tenemos a nuestras Instituciones políticas que se las apañan para hacer grandes obras de teatro yéndose fuera de nuestras Islas Canarias para promocionarnos a ver si salimos de esta, en la Metrópoli española, por ejemplo. Ya lo llevan todo calculado, incluidos desayunos, almuerzos, meriendas y cenas de trabajo hasta las tantas y luego vienen con tremendas ronqueras y algunos hasta con diarreas… Total nada de nada. Me pregunto: ¿Por qué no celebran esos acontecimientos donde nuestras gentes los vean y les oigan como luchan por nuestra región y dan de sí todo lo mejor que quieren ofrecernos? Pensemos en ello. Hay que oírles hablar a algunos, contando sus aventuras, para llegar a sentir nauseas. Con qué descaro cuentas sus experiencias…


A través de Internet uno se entera como país lucha por dar a conocerse ante el mundo publicando mensajes turísticos de suma importancia y a uno le queda el desconsuelo de no poder salir a conocer in situ esos lugares tan exóticos y atractivas costumbres que casi siempre llegan a convencer. Se dan a conocer entre ellos mismos y se abren al mundo entero con el noble deseo de llamar la atención y que los de fuera disfruten de sus excelencias y con ello hacer labor de patria promocionándose para elevar su nivel de vida y sentar un llamativo referente social que siempre es bueno valorar.


Desde Puerto de la Cruz, elevo mi voz ilusionado, ansioso siempre del porvenir de esta, nuestra ciudad turística; sólo necesito la elocuencia que deben tener muchos eruditos periodistas para elevar el listón de nuestra dignidad, rescatando a nuestro Norte de Tenerife de las aún candentes cenizas políticas, apagar el fuego de la incomprensión y el concepto equivocado de las polémicas relaciones entre las gentes de los distintos partidos políticos y hallar el equilibrio social tan necesario e indispensable, para salir definitivamente de esta sucia crisis económica y política que nos está arruinando.



Celestino González Herreros
http://www.celestinogh.glogspot.com
          celestinogh@teleline.es






23/5/13

EL TEIDE ENTRE BRUMAS PARECE QUE DUERME





Cada mañana, al medio día y en la tarde, todo el tiempo disponible, me quedo mirando a lo lejos, donde está la majestuosa cordillera y la otra montaña, inmensamente bella y generosa. Erguida cual natural escultura de gigantescas proporciones, cuya exuberante prominencia apunta hacia el cielo queriendo alcanzarlo: El Teide, vigía incansable de nuestros destinos, fiel confidente de nuestras desventuras y nuestros sueños. Inamovible en su trono habitual, obsequiándonos sus encantos y deteniendo, cual imponente fortaleza, la furia de los vientos. No digamos igual respecto  al tiempo que pasa presuroso sin detenerse en sus escabrosas laderas y sus barrancos escarpados e impresionantes... Desde que amanece hasta que anochece, va cambiando su fisonomía aunque su forma primitiva no se altere. Y según,  cuáles fueran los ánimos, en esos momentos de quienes le admiren, se dejan ver en el Teide las huellas delatoras del sujeto afectado. Como un espejo permeable que profanara los umbrales íntimos del espíritu y se reflejaran aflicciones o esperanzas, en la rugosa superficie de su lumínica e imaginaria pantalla. Nuestras vidas, en continuo movimiento, al verse proyectadas, se detienen por instantes cada vez que le miramos y cuando nos insufla sus influencias venerables. Como si de un mito se tratara para darnos las energías necesarias para seguir girando en torno a la evidencia misma. Nos protege en el presente y cuida de nuestro futuro sentimental inmediato.


A veces, en las tardes tristes y nostálgicas, aún viéndole envuelto por espesas brumas, adivino su reveladora presencia e intuyo que no nos abandona, pese al velo oscuro que le envuelve. Sabemos que está allí, elevado en la hondonada de Ucanca, engalanado por la multicolor retama que surge de entre nubes y lava y el misterioso influjo de nuestro cielo espléndido. En su trono majestuoso,  siempre vigilante e inamovible.

Mi actitud reflexiva frente al Teide y su hermoso entorno, no es sólo un sentimiento ecológico, es también, devoción  -lo admito- hacia mi propia identidad, es mi legítimo apego y fehaciente compromiso de amor y respeto natural. No es devoción religiosa, es otra cosa distinta, que también sabe darnos innegable paz cuando nos envuelve en su silencio sorprendente; y un extraño reparo en su sobrecogedora soledad... En cada entresijo de sus distintas sinuosidades se esconde una historia de amor, pensamientos profundos y recuerdos perpetuos que convocan evocación sentimental. Desde donde le veamos, según los caminos que tomemos y desde los distintos lugares de la isla, el Teide aparece siempre más bello y atractivo luciendo sus abundantes y diferentes aspectos de exuberante belleza, de impresionantes perfiles paisajísticos, moldeados al antojo de la óptica desde donde se le descubra. Aunque sea el mismo de siempre, cada vez que le volvemos a ver resulta más poético y trascendental. Cada estación climatológica del año se viste diferente e impresiona de todas formas por sus encantos propios.


Nuestra cordillera dorsal, por sus características diferentes, a la par que nuestro padre Teide, puede presumir de sus encantos naturales y su verde vegetación; entre su espesa maleza también se esconden recuerdos de quiméricas veladas de amor. Ocultos están entre las sombras de sus esbeltos pinares, al socaire del sol abrasador. Quedaron para siempre sepultadas las mismas huellas, las de aquella juventud perdida...  A veces al subir a la montaña o al Teide, voy como queriendo hallar algún vestigio de entonces. Busco por los ocultos senderos, hoy cubiertos por la abundante maleza, sin suerte alguna. Pero si, me parece oír, a lo lejos, ecos apagados de voces conocidas que se alejan de mí; son como lamentos que se pierden en la inmensidad de las montañas y del tiempo, que nunca he podido alcanzar.


No hay poemas más bellos que aquellos que nuestras cañadas del Teide inspiran al creador e innovador poeta caído en la maraña de la exaltación del lenguaje lírico del amor... Ni hay silencio más profundo que el de su altura, a medida que nos elevamos para alcanzar su mágica cima, donde el aire se confunde con el aliento de los ángeles y el perfume de sus retamas; a veces, sólo cruzado por el vuelo de las aves del privilegiado lugar. Desde su máxima altura, abajo se divisa el espectáculo más seductor concebible, desde su cima es visible todo el archipiélago canario; y hasta su sombra se proyecta, al despuntar el día, sobre La Gomera.


Las noches del Teide son sobrecogedoras, sólo se oyen los latidos de nuestro corazón. Los sueños toman tal dimensión que rondan libres por el paisaje teidífero como fantasmas que juegan delirantes, corriendo entre las quebradas y las pendientes de las lomadas accidentadas... Y se esconden en el retamal, blanco y amarillo, y vuelven sonrientes a cobijarse en nuestra mente, cual dulce prisión del subconsciente. Y las estrellas, tan cercas, son testigos incrédulas de tanta emoción compartida.



Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es








22/5/13

CON AFECTO A LA SEÑORA TERESA DE JESÚS RODRÍGUEZ LARA




Tengo un elevado concepto de la amistad. Si el amor es hermoso y depara sensaciones sublimes, no es menos la magia de la amistad que no pide nada a cambio, sólo la estabilidad de la comprensión en aras del sumo respeto y la condición humana, su consideración y un tanto así como una luz que alumbre y aclare hasta la más sutil de las dudas y a la vez nos arrope.

Ante todo un cordial abrazo para tu esposo y demás miembros de la familia, que siempre dure el amor que les une;  y Dios nos dispense muchos años más de vida para disfrutar de nuestra buena amistad.

Bien es cierto, que nos conocemos a través de nuestras distintas Tertulias Literarias, como poetas y rapsodas, que tú tanto has sabido alimentar; y ello, quieran o no, une más, ya que la poesía es como el hilo conductor de la vida.

Lástima que hayamos perdido a tantos amigos y amigas a través de los años, todos estupendas personas. Tal vez no les recordemos a todos, uno también tiene sus años, pero sus voces parecen estarlas oyendo recitando sus sentidos versos… Ay, amigos, cuando uno compone y recita esos sentimientos, es como si el alma quisiera volar con ellos uncidos de amor, como si sintiéramos en momentos determinados de nuestra vida, a veces alegres con razón o no, o tristes, también sin saber por qué; son las musas del poeta que no cesan de alborotar, pero no pocas veces, cuando sentimos la triste emoción del dolor y se asoman furtivas lágrimas al escribirlos, es algo extraño que llevamos dentro y que busca consuelo en nuestras palabras que no las saben articular, pero si entienden el contenido y la dicción de ellas.

Yo les prometí unos versos hace mucho tiempo, cuyo tema fuera la amistad… Cuantas veces me lo he propuesto no hallo las palabras adecuadas, las estrofas dulcificadas que la ocasión requiere. Quiero componer los versos más bellos que nadie haya leído y no lo consigo.

Si miro a la Luna te veo en ella, pero no te alcanzo; si me acerco a la fuente, no es que tenga sed y si la tuviera no toda el agua me la iba a calmar, sólo te busco en la transparencia de su liquidez que corre cantarina y no le alcanzo. En el campo te veo correr en distintas direcciones y no te alcanzo. No es que me canse, es que tu búsqueda merman mis escasas fuerzas, ya no me acompañan como antes y como único recurso te escribo estas románticas líneas a ver si consigo inspirarme más y pueda escribirte aquellos versos que un día te prometí y ojala resulten los versos más lindos que una buena amiga se merece.


De Venezuela tengo recuerdos inolvidables, vivencias que no quisiera olvidar, las mejores y aquellas que no culminaron los tiernos deseos; y los sueños frustrados, pero era Venezuela y no había que considerarlo, tras las tormentas volvía la calma; y al final todo llegó a ser compatible con aquellas nuestras ambiciones. Venezuela siempre ha necesitado solidaridad y comprensión, es un gran país, que se desenvuelve desorientado, no hay forma de componer su lamentable fracturación, es un lugar como para que
todos estén unidos. Primero con el trabajo y las familias. Y porque no, también políticamente, como buenos hermanos –ya sé que es una utopía- . Es un pueblo manipulado por sus enormes riquezas, por sus naturales bellezas, por todo aquello que no tienen los demás pueblos del mundo, pero la incultura ha embarrancado su suerte. Difícilmente saldrá del pozo donde ha caído por culpa de algunos gobiernos pasados; y merecen ser rescatados, siquiera demostrarles nuestra gratitud evocando tragedias vividas y aquella forma natural de ellos al darnos cobijo y trabajo y la esperanza de algún día ver realizados nuestros sueños.
También ellos son nuestros amigos, para los que deseamos lo mejor.


Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es



20/5/13

EL AMOR ES EL INSEPARABLE IMÁN DE LA VIDA



Retroceder hacia el pasado, decía el amigo que casualmente me acompañaba, es como rebobinar la vieja película del tiempo a nuestro antojo, rebobinar las vivencias aquellas, algunas de las cuales quisiéramos olvidar para siempre. En cambio, algunas de ellas pareciera que fueran el aliento consolador que nos afirma en esta vida y nos depara no sólo la ilusión perdida, también las ganas de vivirla nuevamente, en el mismo lugar y con los mismos protagonistas, ella y yo, quienes la hicimos una inolvidable realidad amorosa. Aquella juventud, aquella lozanía y las mismas energías, que fueron las horas más felices vividas entonces.



Hoy, desde la tribuna de los sueños rotos, en esta lejanía, recurrimos, inexorablemente, buscando de ella algún resquicio de amor truncado en el abrupto camino, el que antes fuera deliciosamente florido y espejo de nuestras vidas. Abrupto hoy, seccionadas aquellas huellas nuestras ya tapiadas por la erosión del tiempo y cubierta de matojos secos y lágrimas llovidas sobre los áridos senderos.

La vida es tiempo que corre como el fláccido mercurio que a veces se detiene donde se acaba y deja constancia de nuestro paso por ella; y delata el calor apasionado de nuestra deliciosa travesía.

El amigo, por momentos titubeaba mientras hablaba, su temblorosa voz imponía cierto respeto y a la vez una lástima incontenible, por ello callé y le dejé llegar hasta donde quisiera…

Buscándole con los recuerdos caminé largo trecho y cuando más lejos me hallara más cerca sentía su presencia.


En un recodo del sendero, en el fétido barro de un inmundo lodazal, percibí algo extraño. En el lugar brillaba algo, era un hermoso diamante que no podía descuidar. Me acerqué y lo tomé en mis manos, aquello desprendía un olor insalubre, sucio como la más despreciable aparición, pero me llamó la atención. Con sigilo y algo de apego limpié sus impurezas, el hediondo barro que le cubría y paulatinamente fue ganando esplendor y sin saber que era en realidad un valioso  diamante seguí limpiándolo hasta que su espléndida superficie llegó  con su brillo a encandilarme… Era efectivamente un diamante de un tamaño regular y su fulgor llegó a cegar mis ojos. Aún sin entenderlo, tal vez influenciado por su lustre, pensé en ella, que también era como un diamante. Pensé que por muy bajo que haya caído y se embarrara en el sucio mundo del vicio, si la hubiera frotado con tanta mesura hoy brillara como aquel hermoso diamante y la tuviera a mi lado dándole luz a mi vida y el calor de su cuerpo.


Uno, a veces, equivoca sus pasos, no buscamos en el lodo aquello que hayamos perdido, ni rebuscamos en la profunda fosa de la vida aquella ilusión perdida por temor al funesto encuentro. Al hallazgo material de nuestros despojos, donde no solamente  la materia brilla, sino que envuelve como el polvo en el desierto. A veces uno busca lejos un amor imposible teniendo otro tan cerca… A veces no sabemos ni lo que buscamos, pero es cierto que, tratándose del verdadero amor no hay nada escrito y mucho menos cierto, sólo que existe una extraña atracción, una seducción tal de energías en la vida de los seres humanos como un poderoso imán que hace imposible separar cuerpo y alma: ¡es el amor!



Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es




18/5/13

CUANDO LA LUNA EN LA NOCHE OSCURA SE ESCONDE







Ya los duendecillos de mi imaginación abrieron sendas ventanas de aquel fantástico castillo; ya la Luna se escondió y en breve la luz de la aurora matinal inundará el lugar donde me hallo, a oscura mi mente aún, pero ya desperezándose mis aturdidos sentidos como queriéndome alinear y cuadrarme frente a la evidente inspiración que está por llegar. En cuanto las luces del Sol aclaren el nuevo día, saldré de mi madriguera a juntarme con mis musas y a buscar entre mis duendes quiméricos hechizos o salvajes fantasías. Y el agua cristalina que baja alegre, ladera abajo, de la fuente inspiradora. O los distintos arroyuelos llevando el mensaje de la vida hasta los apartados rincones soñados buscando en la lejanía la paz perdida.


Mi pluma se deslizará sobre el blanco papel por la misma intuición movida, debe ser la influencia engendrada por los duendecillos que asoman.

Mi espíritu, a veces pienso, si será también como el de otro duende, inseguro de mí mismo, que me obliga a escribir cuantas cosas, gusten o no gusten, pero que me liberan sosegadamente, tantas veces en aras del amor…

Los distintos conceptos que el hombre tenga de la vida, en verdad no corresponden siempre con la realidad. Cada cual piensa de acuerdo a sus convicciones, sufre tropiezos o se le hace llano el camino. Puede, a veces, parecer una fantasía, producto de la imaginación, pero la evidencia casi siempre suele ser otra.

De acuerdo a las comunes suposiciones e intuiciones de cada cual, siempre hubo causes indestructibles que llaman la atención e invitan a seguir esas huellas indelebles conductoras del persistente deseo.

Algún día sabremos qué andábamos buscando; y no será por pura casualidad, andaremos juntos cuando nuestras respectivas vidas converjan en el mismo lugar y no será aquel donde nos separamos, sin que aún sepamos la razón que nos confundió, apartándonos tan lejos y por tanto tiempo.



Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es




ELLOS IGNORAN LA VELOCIDAD MÁXIMA PERMITIDA A SUS VEHÍCULOS




De nada sirven las señalizaciones, velocidad máxima, paso de peatones, no parar en los vados, peligro (salida de camiones), línea continua y discontinua, ceda el paso, stop, etc. Pero bueno, ¿en qué país vivimos? La calle, en la actualidad, es un hervidero de coches y de gentes, desde luego, muchas veces, un vivo exponente de la más recalcitrante anarquía.

Para las personas normales, con coche o sin coche, salir  la calle es una experiencia única. Hoy y sobre todo, lo que más abunda es la falta de educación vial y a la vez, ciudadana. Se lanzan al paso de peatones sin mirar si vienen coches y si estos vienen con prisas o distraídos; les dices algo y parece que quisieran despellejarte. Cuando no, van oyendo los aparatitos, escuchando música o hablando por teléfono. Y el tráfico, poniendo cámaras ocultas o radares, digamos el gobierno municipal, se harían de oro. Por citar alguna zona, el Polígono El Tejar en Puerto de la Cruz, Avenida Melchor luz, desde el cementerio hasta los molinos de cal, por allí pasan a 110 Km. por hora y hasta 120 y en el pavimento está bien claro que no pueden circular a más de 40 Km. hora. En ese lugar hay una iglesia y una plaza pública; dos colegios grandes; dos institutos; polideportivo; garajes; varios pasos de peatones, etc. Da vértigo ver a qué velocidad corren y muchas veces se pasan los semáforos en rojo, muchas veces. Las entradas y salidas de los garajes no las respetan y no les puedes decir nada. Se cabrean, independientemente del sexo o la edad. Indudablemente, que pertenezcamos a una ciudad cosmopolita, donde convivimos con tantas gentes de distintas culturas, ello no es óbice que cada cual practique sus modos y costumbres, aquellos que no les permiten en sus países de origen y hagan aquí lo que les venga en ganas y no respeten nuestra cívica forma de vida. Antes era distinto, los ciudadanos éramos como miembros de una gran familia y obviamente nos respetábamos; y éramos más consecuentes, no había el stress que existe hoy, las prisas y los compromisos y el agobio existente en el ambiente que vivimos. Repito, ello no les da derecho a que contaminen nuestro ambiente social con sus modelos anárquicos a los que nadie quiere enfrentarse o no pueden… Es necesario contenerles no sea que mañana fuera demasiado tarde. Urge que las leyes se intensifiquen, rescatar al bonito concepto del respeto ciudadanos, en todos los niveles y cortarle las alas a los reincidentes o fanfarrones de turno, haciéndoles cumplir esas leyes tan urgentes que nuestra ciudad clama. Más presencia policial restablecería el orden aquel que disfrutábamos.

Y qué me dicen de aquellas personas, incluido también los extranjeros, que no acuden a los pasos de peatones para cruzar, sino que lo hacen alegremente por donde menos distancia les parece. Otra circunstancia que debiera ser sancionada es aquella, cuando al comienzo del paso de peatones se sitúan un grupo de personas a conversar sin intenciones de ir a cruzar.

Desde luego que si, la calle es una escuela donde se aprenden cosas insólitas y a veces preocupantes. Y en las gasolineras lo menos que debiera haber es un letrero que indique la prohibición de fumar para todos, sin excepción alguna.


No se olviden de lo que comenté al comienzo de este escrito, la seguridad e higiene en nuestra querida ciudad es esencial; y elevemos nuestro nivel de vida siempre que podamos.



Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es







16/5/13

LOS ANUNCIOS SE HACEN PÚBLICOS






Me congratula la aceptación que tienen algunos de mis artículos publicados en el ceno de la ASOCIACIÓN DE VECINOS Unión San Felipe – El Tejar” contribuyendo con ellos, aireando sus necesidades sociales más perentorias que transmito a nuestros conciudadanos, altruisticamente, como estímulo necesario, para así mejorar nuestra calidad de vida y sean restablecidas cada una de las anomalías existentes y así colaborar también con los responsables de las distintas áreas municipales, pues, como dice el refrán: Cuatro ojos ven más que dos.

De acuerdo a las circunstancias económicas que estamos viviendo, damos los pasos más urgentes y somos concientes del celo que siempre demostraron por complacernos en nuestras justas reivindicaciones. Sin embargo, hay que insistir, a veces, cuando se demoran las actuaciones oficiales y vemos que se acumulan los problemas, inexplicablemente, pidiendo acción.

Así, pues, agradecerle de igual manera, al señor Presidente de la Asociación de vecinos Unión San Felipe – El Tejar de Puerto de la Cruz, por permitir expresarme en nombre de esta digna Institución, don Víctor González Márquez, de la forma que lo he hecho hasta el presente.

Los anuncios se hacen públicos y se cuelgan en varias páginas a través de Internet a fin de propagar nuestras inquietudes cívicas y los méritos de nuestros ediles a favor de nuestra AAVV, cosa que dice mucho en favor de ellos; y se trasladan a distintos puntos de los correspondientes Continentes geográficos.
 
Los pueblos, ante todo, debieran ser solidarios y a través de la razón ir encausando los problemas y a la vez resolviéndolos sin permitir se acumulen, pues, entonces es más difícil solventarlos; y con ello nace la discordia y los enfrentamientos verbales que van minando las voluntades del odio consiguiente, que aprovechan los políticos de todas las épocas y entorpecen las fáciles situaciones recrudeciéndolas a su vez. Un tiempo perdido, porque siempre ha ganado la razón y la intolerancia ha fracasado consigo misma.


Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es







14/5/13

CANTO A LA DULCE PRIMAVERA






Cada nueva primavera llega
con los encantos renovados,
brindándonos aires perfumados,
dorando el sol la faz de la vega.

Lo que surge en torno a ella se altera
y convoca, noche y día al amor,
a oír su sinfonía de esplendor
alegre, libre y placentera...

La dulce primavera es pasión.
Es ella la ilusión del amor
que renace; más, cuando se oye el clamor
de aves que trinan con emoción...

Cuando el agua cantarina baja
por los cauces del verde camino
despertando al viejo molino,
el que hace tiempo ya no trabaja.

Si los bordes del camino se animan
cuando reverdecen y florecen;
si los duendes del sueño aparecen,
las semillas del amor germinan.

En cada primavera hay promesas
que surgen con los cantos del amor,
también llantos que ahogan en el dolor
tantas penas que fueron perversas...

Y hasta parece que se animaran
tus labios, tu dulce voz, tus ojos;
y sintiera correrse los cerrojos
que, hasta volver hoy, nos custodiaran.

Es cuando florecen los caminos
y amanecen con luz radiante
del cálido sol del refulgido oriente,
siendo guía de los peregrinos...

Cuando renacen sus alboradas
en cada rincón, cuando aflora
su luz matinal que enamora;
ventilan vivencias siempre amadas.

                                                        ¡Son tantos los momentos vividos
arropados por la primavera!
Su presencia es como si fuera
un caudal de goces transmitidos.

Si en la primavera yo muriera,
aunque viera  mi ilusión perdida
irse a la deriva por la vida...
poder estar junto a Dios quisiera.

O, tal vez, volviera a percibir,
viendo a mis huertos reverdecer,
el calor de un grato amanecer
y sienta deseos nuevos de vivir.


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Celestino González Herreros
celestinogh@teleline.es