13/5/13

¿QUÉ DICEN LAS ORDENANZAS MUNICIPALES?







En un principio uno casi no se da cuenta, ve los acontecimientos con cierta familiaridad, buena dosis de sentimentalismo y una excesiva carga de romanticismo, luego se van palpando los efectos que nuestra tolerancia han generado, hasta el punto de asociar la basura a los elementos predominantes. Si se quieren evitar los rancios acontecimientos es menester acudir a la autoridad o recurrirla, desde el punto de vista socio sanitario haciendo valerla y si no la hay sucede como con los perritos en Puerto de la Cruz, que tienen invadidas las plazas públicas,, calles aceras, terrazas y hasta las llantas de los coches. En ese sentido, al no haber respeto hacia las susodichas Ordenanzas Municipales, dado que aún están vigentes y aún hay quienes no las cumplen, no hay nada que hacer, los dueños de los perros le han ganado la batalla a la policía municipal. No los respetan y ahí queda eso. ¡Qué vergüenza! Toda una ciudad turística que está luchando contra vientos y mareas por resurgir de sus ruinas, impasiblemente, ha de soportarse tremenda burla. Que los señores dueños y sus chuchos campen a su aire, sin importarles la decencia de ver limpia la ciudad de todos. Verdaderamente, es inconcebible que estos desmanes se permitan, no lo entiendo.

Ahora se trata de las palomas y las tórtolas. Los alrededores de la Plaza de la Iglesia Los Dolores en El Tejar, el pavimento ya parece el piso de un palomar descuidado, con excrementos por todas partes sumados a las indecencias de los perros. La misma entrada de los Edificios lo evidencia. Las luces ya casi no alumbran, los porta lámparas no aguantan más mierda, dan asco, hay basura en dichas lámpara desde que se pusieron en servicio hace más de treinta años, nunca se han limpiado. Échenles un vistazo alguna vez. Y no me salgan con que los camiones de la limpieza han estado limpiando la plaza y las aceras, eso es cierto, pero apenas se va el camión y sus obreros, aparecen los despreocupados ciudadanos con sus animalitos a que caguen y meen sobre lo que han limpiado. Aparecen en grupos. ¿Se puede tolerar esto? Luego por las tardes van los padres y abuelos con los niños para que jueguen y adquieran posibles contagios…

Posiblemente todos tengamos algo de culpa, ya que nos compadecemos con facilidad de esos animalitos abandonados a su suerte y por las razones que apuntaba al comienzo, nos da lástima, un natural sentimiento solidario. Alguna vez les hemos echado una galletita, pan duro, etc. Y ahora no hay quienes los saque del entorno, cuando realmente el lugar de ellas eran nuestros barrancos y solían buscar qué comer donde el instinto las llevara, pero no en las azoteas de las casa  ensuciándolo todo, la entrada de los Edificios, las plazas públicas, etc. Ya están hasta familiarizadas con nosotros, no nos temen, tampoco les hacemos daño. Seguramente el problema comenzó con un par de ellas, pero se han multiplicado. Y ya no nos extrañe que nos caguen encima y en pleno vuelo. Eso es evidente, sin quererlo le hacemos daño dándoles de comer cuando ellas sabían buscarse la comida en las playas, los campos sembrados, los barrancos y los montes. Repito, los culpables de este problema somos nosotros por ser tan sentimentales. Ojala consigamos que vuelvan a los barrancos, a vivir aparte como animales libres, no domésticos. O que hagan palomares públicos y municipales para que pernoten felices, se aseen, beban agua y coman a sus horas, como si en realidad fueran caseras. Si no cagaran tanto, a mí no me molestarían, pero es que cuando quisiéramos contenerlas va a ser imposible. Miren como está Italia, Venecia, Francia, Barcelona y Madrid mismo. Acaban con todo. Sanidad tiene ahí trabajo, Sanidad Pública, esterilizándolas colectivamente para que no se reproduzcan.

En cambio, los pajaritos, los mirlos y otros, uno no puede decir lo mismo, es que no se ve dónde, ni cuando defecan.

Los gatos, por ejemplo, si comen lo suficiente, aquel instinto que les caracteriza de cazar ratones, desaparece al no tener ganas, ni se molestan… Ahora bien, su función debiera ser esa, cazar ratones que estos si que se multiplican rápido y hasta llegan a ser un peligro público, pero claro, tienen que tener algo de hambre para que luchen por su natural subsistencia Gatos y cernícalos son muy necesarios para mantener limpia de ratas nuestra comunidad.

Quisiera felicitar a varios alcaldes que han sabido hacer valer su autoridad, siendo categóricos con las debidas sanciones a aquellos señores y damas que se niegan a respetar las consabidas Ordenanzas Municipales con sabrosas multas y demás consecuencias por reincidencias. Pero lo dejaré para otra ocasión, según vea los acontecimientos en nuestra ciudad turística, al respecto.




Celestino González Herreros
        celestinogh@teleline.es

10/5/13

HABLEMOS DE TODO Y UN POCO DE TURISMO






El problema del tráfico rodado en nuestras islas es caótico y muy complejo; cuando sales  a comprar algo no hallas donde aparcar y los comercios permanecen vacíos. Hay gente que necesita comprar, pero no pueden estacionar su vehículo, a menos que lo suban a las aceras o cierren las entradas y salidas de las calles peatonales más inmediatas. Sale el cliente del coche y ya le están exigiendo que lo mueva, sales del comercio, vuelves a entrar y en ese baile te cansas y te largas sin comprar. Ese es el gran problema. Mala organización y falta de previsión. Hay comercios que apenas venden un par de artículos al día y como comprenderán así no se puede prosperar, primero pagar el alquiler del local, empleados, luz, agua, etc. Al final la única solución es cerrar el negocio, con ello hasta ganan dinero, más que si vendiera lo normal. ¿Cómo se resuelve el conflicto? ¿Ya lo están estudiando? Hay gentes que se van a los municipios contiguos y existe el mismo problema, no hay donde aparcar, ni que vayas a La Laguna o a Santa Cruz, que resulta mucho peor. Hay quienes dicen que dejemos el coche, que caminemos… Ahora bien, ¿los viejos no tenemos derecho a ir de compras, salir de casa? Luego cargamos los paquetes o tomamos un taxi, ¿a cuánto sale la compra? La maquinita, el taxímetro, no para y las colas son cada día más largas. Pongamos que viviéramos en la periferia del casco urbano, personas mayores, niños y enfermos, cuando tienen que ir al médico. Es un asunto muy gordo y el tiempo corre sin que nadie aporte una solución. Donde tantos listos hay, por favor, a ver si descubren donde está el mago que nos resuelva dicho problema. Caminar… Todos no tienen piernas de atletas, ni la edad consiguiente para trasladarse mil o dos mil metros para comprar un par de bombillas eléctricas, ni salud suficiente como para echarse a la calle por necesidad, hacer alguna diligencia indispensable. Ni tienen suficientes familiares dispuestos ayudarles, aunque estén en el paro. No saben ustedes la cantidad de personas ancianas que viven solas y sin tener quienes las aseen y les hagan comida, sin llevar correctamente el control de los medicamentos que estuvieren tomando, con hijos en buena posición económicas, aunque digan que no pueden pues trabajan, para cuidarles o les busquen quienes lo hagan por ellos, si tan ocupados están. Menos si se trata de pagar a una persona o asistente que se ocupe de su familiar… Pero cuando fallecen se pelean por la herencia, algunas reliquias sentimentales y muy poco dinero. Cosas de la vida muy discutibles y vergonzosas.
 
Volvamos a la solución del tráfico rodado. Si hubiera buena voluntad en resolverlo, no creo que fuera tan difícil, claro que no soy yo el más indicado para ponerla en práctica. Para eso hay gentes más lúcidas y con mayor capacidad intelectual que sepa desenvolverse, claro, eso requiere mucho trabajo, dedicación completa e interés personal por solventar ese dramático asunto del tráfico.




Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es



9/5/13

¿EN BREVE HABRÁ SORPRESAS PORTUENSES?







Díganmelo en serio, ¿qué ocurre en Puerto de la Cruz que los rumores planean, hasta tal punto, que me siento intrigado? No sé si es cierto o son habladurías eso de que estamos remontando nuestro vuelo como ciudad turística, que se habla de revitalización y orden turístico… Eso es lo que necesitábamos. ¿Ven como me lo estoy creyendo? ¿Es una trama, un engaño o es cierto que en breve habrá sorpresas portuenses? Y que calladito  se lo tenían. Lo que temo, sinceramente, es que los proyectos y acuerdos comiencen a desmoronarse accidentalmente; también se habla de eso, que nuestros ediles no están conformes con ciertos detalles… Bah, eso siempre ha sido así en nuestro municipio, hoy dicen que si y mañana que no, por sistema... Es que piensan mucho y son capaces de cambiarlo todo en un abrir y cerrar de boca.


En nuestra ciudad, ya lo he dicho antes, se han hecho muchas obras, sólo que no se ven. Proyectos que, aunque muy lentamente, culminan y acaban sorprendiendo. Se da el caso, muy común, que la gente dice que no se ha hecho nada y eso no es cierto, mucho se ha contraído y de acuerdo a las circunstancias económicas de los momentos difíciles que nos ha dado vivir, no se puede correr más. Cuando hay ayudas importantes se puede triplicar las cuadrillas de trabajadores para acabar antes, pero si las coyunturas aconsejan mesura hay que ser consecuentes. Todo no es soplar y hacer botellas, es necesario el ingrediente  dinero.

A través de la TV, recientemente, oí decir desde el extranjero, que Puerto de la Cruz es el destino ideal para gozar unas deliciosas vacaciones, e incluso, para quedarse a vivir; que es el lugar más bello, mejor clima y gentes magníficas. Sinceramente, me emocioné y hasta sentí un repentino escalofrío. ¡Mi Puerto de la Cruz! Nos aclaman con cariño y ese es el mejor referente para que sentemos  bases y hagamos cuanto sea posible por mejorarlo en todos los sentidos.


¿Qué dicen los expertos en turismo a todo esto? ¿Se animan a tal desafío, van a contribuir con sus experiencias y vocación profesional hotelera? Pero no puedo obviar la imperiosa necesidad de que nuestros ediles dejen participar a esos maestros innegables, ya muchos jubilados, que fueron los artífices que generaron la fama turística de Puerto de la Gruz, Tenerife y demás islas canarias. A ellos le debemos aquella popularidad internacional que hizo época. Ellos están pendientes del grave problema de nuestra ciudad, pero necesitan que nuestras instituciones cedan esas oportunas circunstancias y dejen actuar como sólo ellos saben hacerlo. No son políticos, economistas, ni títeres o marionetas del turismo. Repito, son maestros del gran oficio de Hostelería.

Admito que nada se consigue sin acierto, sin un detenido estudio pormenorizado que garantice el éxito deseado, pero tampoco dejar transcurrir años tras años pensando siempre en lo mismo, como diría el cazador: Mareando la perdiz que al final de cuentas termina por mudarse de sitio e irse a otra parte donde no la fastidien tanto. Agilizar la burocracia, no dejar que el tiempo arregle todos nuestros problemas. Eso nunca sucedería, hay que aprovechar las oportunidades que la suerte nos depare, que no se pierdan los capitales de aquellos inversores que quieren trasladarse aquí, donde no les pongan tantas pegas administrativas. Ese es uno de los mayores dilemas nuestros, la desconfianza en las gentes que traen los dineros para invertirlos y como es natural tener sus beneficios. Y, negligentemente, los dejamos ir a donde no les fastidien tanto. Muchos millones se nos han ido a lugares distintos. Luego, no tenemos derecho alguno a quejarnos continuamente, porque ellos invierten donde mejor les va.


Otra formula válida sería un consenso entre todos los municipios del norte de Tenerife apostando por el espacionismo turístico, donde cada cual aporte las excelencias de que dispongan y todos los medios necesarios como para satisfacer sus necesidades y apetencias vacacionales.




Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es




8/5/13

ESPAÑA EN EL PUNTO DE MIRA EUROPEO








Dos pilares tan importantes como son Sanidad y Educación, están siendo abusivamente malogrados con tantos ataques directos por quienes debieran velar por su consistencia y purificación y en cambio son castigados injustamente como blanco divertido. Sin entender que una nación inculta es un desperdicio social; y una Sanidad recortada un fracaso, por no decir un crimen premeditado. Resumiendo, que quieren hacer con la España enfermiza e inculta, el hazme reír del mundo entero, por los propios españoles. Ello sin mencionar cada uno de los Estamentos dañados a lo largo de estos últimos años. Es demencial la conducta de aquellos que les siguen el juego de las actuaciones abusivas de los franco tiradores apostados en lugares estratégicos para así anular todo intento de salvación política y social. No quieren dejar títeres con cabeza y si presumir que aquí se hace lo que ellos dicen porque son la mayoría y nunca los más inteligentes. ¿Porqué si son la mayoría no trabajan honradamente para acabar con la pobreza, los desahucios y el hambre?.. ¿Dónde está esa mayoría capaz de gobernar mejor que nadie? No lo entiendo. La mayoría absoluta... Cada país tiene lo que se merece, al menos con nosotros ha sucedido esa fatalidad, ir de mal a peor vertiginosamente, propiciado por esa mayoría. ¿Qué creían, que iban a ser los dueños de Europa? ¡Anda allá!

Cada rincón de nuestra geografía peninsular e insular quiso castigar a la izquierda por imbéciles que en tantos años bien pudieron hacer del país  una Nación intocable y no lo hicieron, no me pregunten porqué, ocasiones tuvieron, pero estaban ocupados en otros menesteres. Muchos años consumiendo productos foráneos sin ocuparse en industrializar y potenciar nuestra economía. Viviendo como si fuéramos millonarios, gastando más de lo que teníamos y hasta regalando al extranjero dineros nuestros. ¿Y los dineros de ahora cuál es su destino? Yo no entiendo de política, pero no he dejado de pagar mis impuestos sin saber qué hacen con ello, a dónde va y el de todos mis conciudadanos. Con las pocas luces que tengo sobre política, he aprendido que el problema de este país, incluyendo a Canarias, es el juego enconado que existe entre la derecha y la izquierda, juego de espanta pájaros soliviantando a nuestros pueblos y debilitándoles a más no poder; nunca más levantemos cabeza, anulando todos nuestros derechos como personas y como arruinados ciudadanos. Esa ha sido siempre la conducta de la derecha, mejor cuando más ignorantes sean los pueblos y cuando más desnutridos estén los cuerpos y más enfermos fallezcan. ¡Menos gastos!..


No quería escribir otra cosa que no fuera futbol, pero no puedo contener las molestias que siento viendo tantos abusos y tantas gentes preocupadas. Nuestra juventud peligra y mañana vamos a saber quienes han sido los culpables. Así no se puede sacar a un país tan decadente como el nuestro, de una crisis tan seria, crisis de valores y no solamente económicos y políticos. Que Dios ilumine esas mentes corroídas o entumecidas y les de luz divina a ver si cambian las formas…




Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es


7/5/13

LA MUJER AQUELLA ESCLAVA DE AYER







Hay que ser muy cautos, algunas veces, cuando nos sinceramos escribiendo. No digamos siempre todo cuanto sentimos y si lo decimos calculemos el efecto que produzcamos en las demás personas; pero no dejemos de manifestarnos a través de las palabras y ni expresemos todos nuestros pensamientos alegremente.

Abundan los que tienen la capacidad de discernir y valorar el sentido de lo que leen, otros, en cambio, mientras leen piensan en otras cosas o después de leer sólo saben criticar negativamente, disienten, bien sea por rencor, envidia o malas pulgas. Así pues, me abstengo a las consecuencias, voy a romper una lanza a favor de las mujeres, a modo de anecdotario. Ya me ha ocurrido en varias ocasiones participando en casuales reuniones extra oficiales en cualquier lugar, donde al tocar el tema que nos ocupa coincidimos plenamente en los derechos que corresponden  a todas y los defectos de algunos de los hombres que no quieren dar su brazo a torcer. Pero, obviamente, este de hoy no es el caso. A veces, algunos se lamentan de su conyugue “mayorcita” que si se quejan de la mañana hasta la noche, que si frígidas, que si se pasan el día ayudándoles y no les dejan tiempo libre para sus asuntos, etc. Luego se alborotó el grupo y coincidimos unánimemente, que no está bien que alguien hable tan desaforadamente. Seguramente, cuando formaron hogar,  y ella estaba como un piano si le gustaba jugar con sus teclas y hacía todo lo posible por ayudarle y tenerla contenta; y ahora, ¿por qué no? ¿Por qué está viejita y medio arrugada, porque sufre artritis, artrosis, reuma, nervios o cualquiera otra dolencia física? ¿Por qué no puede fregar los platos y calderos de la cocina y es usted quien tiene que hacerlo si es que quiere comer? Y además todas las labores de la casa…

En esos momentos, no les miento, cuatro de los presentes, en una reunión de unos diez amigos y conocidos, se manifestaron diciendo que ellos ayudaban y consideraban a sus respectivas esposas en todo y hasta le hacen la comida y salen hacer compras, que es lo menos que podían hacer por ellas que tanto han dado para hacernos felices, incluyendo a los hijos. Que no deben hablar tan ligeramente de las desgracias de ellas y si compadecerlas.

Mis comentarios ratifican que el hombre ha ganado en estima, que con el tiempo ha superado tantos perjuicios en contra de los derechos humanos, que merecen todas las mujeres… Y si hubiera mujeres malas, mayormente es por culpa del hombre, muchos las han prostituido, algunos las han abandonado a su suerte e incluso con niños en los brazos y sin saber a donde ir. Y no olvidemos jamás que nuestra madre también pertenece a su sexo y su feminidad, ha quedado para siempre en nuestra conciencia.

Luego, el grupo de amigos fue creciendo y todos, ecepto un par de ellos, estuvieron de acuerdo en que la mujer tiene el justo derecho de ser respetada por su condición de sexo y su papel en la Sociedad dando hijos y amor sin pedir tanto a cambio, sólo respeto.

Evidentemente, la Sociedad ha cambiado sus formas y sentimientos, no quiero decir que nuestros viejos eran peores, eso nunca, pero es que la vida ha evolucionado a ritmos agigantados. En muchos de los casos es la mujer quien lleva el dinero a la casa y el hombre ha cuidado de tenerlo todo ordenado para cuando ella llegue, eso no es malo ni degrada al hombre. Y cuando no, salen los dos a trabajar y los niños van a las guarderías.
Ese equilibrio social apunta hacia el progreso, no cabe duda, lo importante es hallar el trabajo, que es, en definitiva,  el factor que resuelve todos los problemas de las familias estables. Y en las horas libres un rato se puede disfrutar, ellas con las amigas y nosotros con los amigos o en familia con los hijos. Una sana terapia para llegar a viejos con el alma tranquila, que cada cual busque a los suyos que Dios estará siempre con nosotros.

Como no podía faltar, siempre salta al ruedo un gracioso, diciendo sarcásticamente, que con las mujeres no se puede vivir, pero sin ellas tampoco.




Celestino González Herreros
         celestinogh@teleline.es


6/5/13

SIEMPRE ESTARÁS A MI LADO







Se puede ser discreto en determinados momentos de la vida. Se puede, hasta llegar a fingir ignorancia, pero nunca seremos capaces de disimular el temor escondido, el interés permanente por saber todo aquello que quisiéramos  entender respecto a lo que no vemos y hemos de admitir. Tantas incógnitas tapiadas en el subconsciente. Se puede ser discreto, pero la duda nos atormenta. Qué extraña sensación sentimos al saber de alguien conocido, alguien que fue muy querido por sus buenas acciones, su comportamiento cívico y demás altruistas cualidades, lamentablemente fallecido. Y ¿porqué no decirlo?, también al recordar al desposeído, aquel menesteroso, holgazán o no, que supo ganarse el respeto y el aprecio de todos, por ser un hombre bueno.

Ante Dios, todos somos iguales, somos errantes... Caminantes consumiendo el tiempo estipulado, que en llegando al final del camino, con una leve mirada retrospectiva, muy lejos veremos nuestras ambiciones materiales ya en desorden, volatizándose baja el único influjo espiritual  que nos habrá permitido mitigar aquellos desencantos propios de cada edad y distintas circunstancias de la vida.

Todo parece ir madurando, hasta nuestro propio espíritu. Si vemos irse a un ser querido para siempre, que no responde a nuestro adiós postrero, resignadamente, nos refugiamos en nuestro dolor, temerosos y ansiosos por saber el destino verdadero del alma.

Nadie muere del todo, nunca estaremos solos, podremos soñar, al descansar sobre la almohada nuestras atormentadas sienes... Lo sabremos al llorar, al beber nuestras ardientes lágrimas... Sentiremos siempre sus amados gestos. Oiremos su voz, sus pasos al cruzar los pasillos... Sus recuerdos llenarán los nobles espacios de nuestro herido corazón, siempre.




Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es
          





4/5/13

¡AY MADRE, QUÉ SOLO ME SIENTO SIN TI!




 


...Proseguía hablando de sus cosas íntimas, mientras descansábamos a la sombra de un frondoso árbol. A pesar de ser un lugar concurrido, ello no me impedía que  atendiera su interesante diálogo.


Cada noche, con su retrato entre mis manos, la beso con indescriptible ternura y amor. Son besos tan largos y sentidos, que hasta llego a llorar. Mi amor, mi dulce madre, cómo le quiero. Sé que no volverá más a mi lado, jamás. Tal vez ni me oiga, ¡qué pena siento! Mas, le seguiré queriendo decía conmovido.

 En mis sueños, ¡cómo le busco! Por las noches, tantas veces,  me he dormido pensando en ella. Son mis pensamientos y mis ardientes ansias, lo que me transporta a esa onírica dimensión.  Créeme,  a veces siento deseos de subir a una elevada tribuna, para dirigir palabras de exaltación a la imagen enriquecedora de todas las madres; y que me oyeran... Decirles, seriamente, que “madre” sólo hay una, no como maquinalmente se dice. Que me vean llorar por la mía y oigan mis súplicas. Decirles, que no malogren el tiempo que puedan dedicarle, que la amen, le disculpen sus achaques o defectos, si los hubiere y vean en ella el verdadero amor que suelen brindarnos.

 Madrecita del alma, cuánto daría por besar tus mejillas y acariciarte toda.

 ¡Ay, si la tuviera!, para estar a su lado, cuidarla siempre y, dormir alguna vez, apoyado en su regazo, como cuando era niño, oyéndole decir algún cuento infantil... Hace años que la perdí; y cada día que pasa, siento más su ausencia. Me falta su amor, sus palabras consoladoras, sus sonrisas y el calor de sus manos.

 Viéndole en el portarretrato, es tal la expresión de su mirada, no sé si de añoranza, de ternura... ¡Ya no sé!.. Pero, me entristece mucho no poder tenerle a mi lado, no poder abrazarla y besarla mil veces, más aún, hasta que se acabe mi aliento y muera de amor con ella entre mis brazos.

 Sí, subir a esa plataforma imaginaria y saber que me escuchan, adultos, jóvenes y niños. Que vean en mí, el desconsuelo que se siente cuando se pierde a la madre, aquellos quienes no hayan sentido la necesidad de su presencia habiéndola perdido. Que idolatren su memoria y piensen mucho en ella. Y para los que la tienen y la desprecian, los que creen que les va a durar siempre y los que jamás han sentido miedo  de perderla.

Tantos muchachos adictos a las drogas, aquellos que las mortifican sin piedad, que las están matando poco a poco con ese injusto desprecio a sus propias vidas, que la consideren, que no la martiricen tan despiadadamente, ni abusen de su silencio de madre. Que la quieran como toda madre se merece.

Y cuando ella muera, se acuerden que yo aún lloro por la mía, desconsoladamente, a pesar de haber sido para ella un hijo que buscó siempre su felicidad.

De súbito se hizo un extraño silencio y balbuceó: ¡Ay, madre, qué solo me siento sin ti!



Celestino González Herreros
           celestinigh@teleline.es


3/5/13

FIESTA DE LA CRUZ PORTUENSE EN AUGE







Es impresionante y nada nueva la costumbre de enramar nuestras cruces, símbolo de cristiandad, algunas de las cuales llaman la atención por su delicada ornamentación y abundante colorido; otras por su estética y la sencillez de su atractiva presentación floral.

Es costumbre antiquísima, el día tres de mayo, cada año, salir a la calle a visitarlas y de acuerdo a las posibilidades económicas de cada uno, dejar unas monedas para cubrir los gastos que ello conlleva o el fin que les quieran dar. Hay hasta quienes organizan un taperío o condumio para degustar en honor de La Cruz, un buen vinito, pero no son más los que se aventuran. Cada cual tiene sus sistemas y todos valen en un día tan importante. El momento lo requiere; y es lo más importante y entrañable la magna Procesión de la Santa Cruz, discurrido por el recorrido acostumbrado, animado por ingente cantidad de fuegos artificiales cedidos por el pueblo; y las notas musicales de la Banda de Música Municipal.

A la vieja usanza solemos reunirnos varios amigos o con la propia familia, haciendo el animoso recorrido y al final salir fuera a comer juntos y así acabar el día.

Cada Municipio del Norte de Tenerife tiene sus Programas preestablecidos, todos dándole la máxima brillantes a los Actos acordados y de forma diferente. Cada cual respetando sus legendarias tradiciones, en Los Realejos, por ejemplo, destacar la costumbre de la enconada lucha entre las calles del Sol y la del Centro, con sus sonoros fuegos artificiales, donde se queman miles de kilos de pólvora.

En estos instantes recuerdo, aún siendo un chiquillo, con otros amiguitos de entonces, recoger las cañas de los cohetes grandes, los clásicos cañones, después de haber reventado en el aire, cuando caían y a ver quienes coleccionábamos más cañas, total para nada. A menos que las usásemos como flechas en las constantes guerrillas que protagonizábamos entre bandas diferentes.

El Puerto de la Cruz se llenaba de vendedoras, algunas muy famosas, de turrones, tachones, caramelos de cuadritos, etc. Y ese día, el que podía, usaba zapatos nuevos. Las plazas se llenaban de gentes, muchos venidos de otros lugares y el ambiente se tornaba tan alegre que contagiaba al más importuno o aburrido.

El día anterior también es muy movido, hermosos ramos de flores que van y vienen y el trabajo de la limpieza de las cruces de las distintas calles que se pueden contar por cientos, aunque suene a exageración. Y la algarabía es tal que podemos asegurar que es cuando comienza la gran fiesta de la Santa Cruz; y es digno de mención ver con la solemnidad que hacen dichas faenas y el respeto que se manifiesta entre tantas personas de todas las edades.

Diría que es una celebración religiosa extraordinaria por su entrega y amor hacia nuestra señal de la Santa Cruz en toda su sana vocación religiosa.



Celestino González Herreros
           celestinogh@teleline.es


2/5/13

MADRESITA DEL ALMA QUERIDA




Mucho debe agradarle a una madre que le hablen bien de sus hijos, y triste, muy triste debe resultarle  que le digan lo contrario.


Con cuántos desvelos y preocupaciones la madre trae al mundo a los hijos y cuántas lágrimas en el anonimato han vertido para sacarlos adelante; y muchas de ellas, las solteras, arreglándoselas como mejor pueden para que nada les falte, o por lo menos lo elemental, privándose algunas veces del abrigo, comida, descanso... Los mejores años para ellas se tornan durísimos en muchos de los casos y después la incógnita de siempre; ¿Que será de estos chicos cuando sean mayorcitos? Luego vienen las sorpresas, buenas algunas, otras malas: las ingratitudes más que alegrías y el abandono  más tarde. Aún así, la madre siempre perdona y disculpa los errores de los hijos que les puedan llevar a los peores caminos, por que una madre lo absorbe todo con infinito amor. Su sensibilidad les lleva hasta el sacrificio más cruel y da su vida a cambio de la felicidad de sus hijos. Nada hay comparable al amor de una madre ni hay ternuras como las que ponen en el cariño que reparten  equitativamente en sus hijos. Empero, también las hay que sólo saben parir y ahí te dejo para que otros carguen con el bulto, por suerte son muy pocas, ¡faltaba más! Mejor no toco ese tema, ya se ha hablado mucho sobre ese dramático asunto, cuyas victimas son siempre los hijos…

En los casos normales, la madre es así, desde cuando lo conciben; y es cuando comienzan a sufrir y a preocuparse seriamente, hasta tal punto de no importarles perder la vida si la de ese hijo ha de salvarse, sin admitir elección. Ya empieza su calvario desde muy temprano, cuando va asumiendo con amor y valentía su responsabilidad y va sintiendo poco a poco el inmenso placer en la preñez que la ilusiona, sin saber la suerte que le espera, si es buena o es mala... Y así la madre va dejando en su vida una estela de afecto que jamás se borra.

Y son sus besos tan tiernos que llega uno a viejo y aún conserva, de cuando era niño, el calor de sus caricias recostado en su regazo... La suavidad de sus manos y la gracia que ponen en sus juegos maternos cuando quieren entretenernos y vernos contentos. ¡Son adorables! Cuando una madre nos habla su voz parece angelical, ponen en ella tal dulzura y proximidad que convencen. Y cuando nos consuelan ahuyentan todas nuestras penas y sufrimientos; comparten con ella el dolor de los hijos y sus alegrías. Como si allanara los pedregosos caminos y aclarara los umbríos atajos haciéndolos transitables y pasaderos.


Y el llanto de una madre ¡Cómo nos acongoja! Nos duele verla llorar, no podemos verla así, por que las lágrimas de una madre son puñales que nos clavan, son nuestras propias lágrimas que las sentimos brotar del alma y nos hieren poderosamente.

Yo recuerdo de la mía los mejores momentos que me brindó, todos los momentos de mi vida mientras le tuve a mi lado, ya hoy no la tengo, ha dejado en mi vida un vacío tan profundo... A una madre nada ni nadie puede sustituirla, sólo el silencio y sus recuerdos me la devuelven cuando pienso en ella.

Tuve la suerte de haber sido cariñoso con ella, le demostré siempre mi amor y eso la hacía feliz. Me gustaba besarla y tener sus manos entre las mías. Iba a verle siempre que podía después de casado, también a mi ejemplar padre. Hoy, después de haberles perdido, notamos muchísimo su ausencia, nada es perfecto, la vida se ha truncado despiadadamente faltándonos ellos, no tiene arreglo. Pero, "la vida sigue" y somos objetos llevaderos que no podemos detenernos, hay fuerzas dominantes que nos empujan hacia nuestros destinos y nada podemos en su contra.

Y, ¿cómo es posible que haya hijos e hijas que les maltratan y hasta en casos extremos les maldicen? Y yo les digo a quienes aún la conservan de que la cuiden, que disfruten de ella todo lo más que puedan, que nada se interponga entre la madre y el hijo, que si fuera egoísta que la disculpen, es que su amor les ciega. Y si no saben demostrar lo que en realidad sienten deben ayudarla queriéndola y no mortificándole como hacen muchos y luego son los que más le lloran cuando se la lleva el cortejo fúnebre...

No hay dolor mayor para una madre que el silencio de su hijo. Ya es triste un desplante, una mala contestación, pero llegando al desconcertado silencio toca fondo el suplicio. Eso está hoy muy en moda y los chicos lo hacen por ignorancia, sin dobles sentidos, simplemente se callan, se retraen, no quieren comunicarse.

Pero eso es pasajero, la juventud siempre busca un cierto aislamiento que le permita hallarse consigo mismo y despejar ciertas dudas que siempre asaltan a ciertas edades y lógicamente quieren despejarlas y salir de ellas. No lo hacen con maldad, pero la madre tan proclive al sufrimiento que le ocasionan otras dudas, automáticamente las asume y desespera pensando en lo peor. Nada más negativo, pero quiere estar en todo y sólo lo hacen para ayudar, por nada más. Los muchachos difícilmente comprenden lo que sufren los padres y los mismos hermanos por esas conductas desconcertantes que hasta cierto punto tienen una causa, por no decir razón de ser. El hombre está destinado a la aventura y se ve en ese embarque con su única capacidad intelectual -y según sea se comportan- con los atenuantes de que a todos los niveles llega la oportunidad de escapar de un estado anímico a otro. Para eso se estudia y se pone empeño por superarse en el trabajo. Por esa razón me gustó siempre escuchar a los viejos cuando hablaban con otros viejos, o esporádicamente me hablaban a mí. Sabían que les escuchaba y eso para una persona mayor es lo más grato que pueda ocurrirle. Escuchar a un viejo y preguntarle cosas es como darle a comprender que son necesarios, que aún hacen falta, que les necesitamos...

Y las madres siempre están esperando que se les consulte, que se les haga partícipe de las cosas que van sucediendo a lo largo de la vida que le rodea, siempre están dispuestas ayudarnos y nadie sabe hacerlo mejor.

Nos ven crecer, alejarnos un tanto de ellas buscando caminos distintos, nuevas experiencias, buscando un futuro seguro. Ven como dirigimos la pequeña barca hacia horizontes soñados y temen que sea definitiva la ausencia que desde ahora les llena de dolor y desconsuelos... ¡Ay!, quién la tenga viva que disfrute de ella, no hay nada más hermoso que tenerla cerca y poderla tener entre los brazos... Ocuparlas en algo, que se sientan felices, que no dejen de sonreír...



Celestino González Herreros
          celestinogh@teleline.es








1/5/13

EL TIERNO CANTO DEL ARRORRÓ






Aquellos consejos sabios
que en mi infancia tú me diste
conmigo el tiempo no perdiste,
han sido como un rosario

que acaricio cada día,
como un santo relicario.
Con amor  lo rezo a diario
y pacifico el alma mía.

Aquellos consejos sabios
recostado en tu regazo,
pronunciados por tus labios,

eran como un maternal rezo
en momentos tan necesarios
como aquello del dulce embelezo.

*****

Celestino González Hereros
celestinogh@teleline.es




EL SUBLIME AMOR DE LAS MADRES







Nuevamente vuelvo a pensar en ella, la mujer que me dio la vida y la virtud de quererla tanto y haberla llorado con tanto dolor y ternura al perderla para siempre en ese arrebato inmerecido  que es la muerte, inesperada y fatídica. Y al pensar en ella, aún recuerdo, cuando era niño, con cuanta ternura me observaba cuando la sorprendía mirándome, como queriendo cuidarme aún más; aquella expresión suya de bondad a veces me conmovía. ¿Qué buscará en mí?, me decía continuamente. Hoy ya mayor adivino aquellos pensamientos suyos, seguramente pensaba cuál iba a ser mi destino, mi suerte. Si el crío aquel sería capaz de valerse solo si ella me faltara.

Madre, mi destino ha sido quererte y cada instante recordarte, darte vida dentro de mi y te siento cual relicario de amor que me alienta y me conduce por los más bellos senderos hasta hallarme contigo… Sí, madre, nunca lo dudes. Además, tú lo sabes mejor que nadie, dueña también de mi mente. Todos iremos a tu encuentro, unos y otros, a tiempos distintos.

Madre, cuando tomo tu retrato en mis manos y te beso tan profusamente, ¿sientes el calos de mis labios? Suelo abrazarte y al tenerte tan cerca del corazón, a veces siento, como si fueran los latidos de tu corazón acariciándome. Y si te miro fijamente busco en tus labios alguna mueca, una muy tenue sonrisa y como si se movieran tus párpados. A veces muy emocionado rompo a llorar como un niño y te llamo desgarrada el alma y no hallo respuesta, aunque estoy seguro que entonces me estás oyendo y me sigues consolando con esa dulce sonrisa tuya inconfundible, piadosa y consoladora. Te beso, madre, una y mil veces, hasta que declinan mis fuerzas y debo reponerme, decirte: ¡hasta pronto!, mi viejita del alma.


Estos son días de profunda reflexión, habrá hijos que vean con cierto olvido la memoria de esa madre que se les fue para siempre, como un hecho más de la vida y el día de todas las madres del mundo ni se acuerden de llevarle a su tumba una simple flor y lo que es más importante una sentida oración por su eterno descanso. ¡Habrá hijos que ni se acuerden! Y esa desconsolada madre está viendo desde arriba tan desengañada por tanto abandono. En cambio, una madre jamás olvidaría a un hijo perdido…

Ay aquellos que conservan aún a ese ser tan querido. También los hay ingratos, que ni la visitan si están siempre solas y necesitan que las acompañen, al menos los últimos años, meses, días de su triste soledad. No piensan en sus necesidades más perentorias. Ancianas viviendo solas, enfermas y débiles, expuestas a todo lo peor. Y esos hijos inorándolas por completo, como si desearan que ya se fueran… Eso es inaudito, muy cruel.

Las madres que están en el Reino de Dios, siguen esperando, pues son muchos los buenos hijos que estos últimos días primaverales cuidan las más bellas flores para dedicárselas y llevarlas al Campo Santo, lastimas que se marchiten y se sequen como nuestras sentidas lágrimas y suerte que los recuerdos no los borra nada ni nadie. Frente a sus tumbas entre oraciones y rezos no debe faltar, a veces, una sonrisa nuestra como muestra de amor. Una sonrisa que contagie las suyas y en esa actitud romper el crudo silencio que nos separa.



Celestino González Herreros
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